En la ciudad de Mar del Plata, a la que viajó para realizar los trabajos de pretemporada, el plantel de Argentino de Quilmes intenta poner en marcha otra ilusión de dejar, definitivamente, de jugar en la Primera “D”, aunque para el campeonato que se iniciará en agosto no arranque con el rótulo de candidato que lo acompaña desde que bajó a la última divisional de AFA. Con un DT que hará su primera experiencia, un plantel sin figuras y un presupuesto acotado, el “mate” es un culto al perfil bajo, pese a que sus dirigentes insisten que esto no significa resignarse ante la chance de lograr el ansiado ascenso. Algunos pocos refuerzos, otros retornos de préstamos, el lugar para que se muestren los juveniles del club y a jugársela con este proyecto, parece ser la consigna para lo que viene. Al margen de cualquier consideración, el cuerpo técnico que dirige Néstor Martínez y el grupo de 25 futbolistas entrenan en doble turno, en el Parque Camet y la playa Bristol, buscando la mejor puesta a punto, tanto en lo físico, como en lo futbolístico. Además se apunta a generar una comunión que sirva para afrontar el compromiso de constituirse en un equipo protagonista y estar a la altura de la historia de Argentino. Con un par de “bajas” confirmadas sobre esa “base” del plantel de la temporada pasada y la concreción de varios refuerzos se trabaja en Mar del Plata, aunque ciertas cuestiones podrían comenzar a resolverse en la vuelta a la barranca quilmeña en el mes que restará hasta la iniciación del torneo. Uno de los temas radica en el horario del entrenamiento, se pasó del turno mañana a la tarde, generando inconvenientes en muchos jugadores que tienen otras ocupaciones. Por ejemplo, el mediocampista Ramón Borda no seguiría por este motivo, cuando se lo tenía en cuenta como uno de los valores importantes para la integración del equipo. Por idéntica razón, también se habría frustrado el retorno del volante central Diego Verón y otro que no continuará es el defensor Nicolás Torresán, a quien habían confirmado para seguir en este campeonato, tras la “limpieza” del plantel del último campeonato. En tanto, a las incorporaciones del arquero Pablo Nieva (ex Claypole) y el volante ofensivo Leandro Otero (ex San Martín de Burzaco), se agregaron las del delantero Gonzalo Vivanco (ex UTA de la Liga de Luján), el mediocampista Facundo Ledesma (ex Cañuelas F.C.) y el delantero Luis González (ex San Martín de Burzaco). Además, están en Mar del Plata y serían fichados el paraguayo Nelson Chaparro (proviene del Real Potosí de Bolivia) y Orestes Meza (delantero que viene de Claypole). En principio estos siete futbolistas, más los tres que retornaron al club (Diego Dell`Orto, Damián Manes y Emanuel Ibáñez), serían los refuerzos, aunque no se descarta que por necesidad de cubrir vacantes futbolísticas lleguen otros en fechas más cercanas al inicio del certamen. La delegación del “mate” en Mar del Plata está integrada por los arqueros Pablo Nieva, Maximiliano Bordón y Adrián Leguizamón; los defensores Marcos Soza, Matías Bravo, José Feliciano Ledesma, Damián Robin y Diego Dell`Orto; los mediocampistas Cristian Tello, Matías Gutiérrez, Emanuel Ibáñez, Jorge Grunevald, Cristian Navarrete, Damián Manes, Mario Guzmán, Jonathan Da Luz, Facundo Ledesma, Leandro Otero y Nelson Chaparro y los delanteros Hernán Centurión, Pablo Lario, Carlos Villagra, Gonzalo Vivanco, Orestes Meza y Luis González.