Robaron el cáliz -el vaso sagrado utilizado en las celebraciones- y otros elementos de valor, además de provocar diferentes destrozos.
Robaron el cáliz -el vaso sagrado utilizado en las celebraciones- y otros elementos de valor, además de provocar diferentes destrozos.
Delincuentes ingresaron a la parroquia de Nuestra Señora de las Lágrimas en San Francisco Solano y robaron el cáliz, además de otros elementos de valor, en tanto que provocaron destrozos ya que tuvieron que forzar una puerta y hay mucha consternación en la comunidad religiosa, ya que la casa estaba en plena etapa de obras y esto resulta un golpe muy grande.
El lamentable hecho conmocionó a los vecinos de la localidad que se manifestaron al respecto por lo sucedido. No se trata solo del costo que tendrán para reponer los artefactos que los hampones se llevaron, sino que afecta también desde lo simbólico al perder el vaso sagrado que es utilizado en las celebraciones de los feligreses y que no tiene precio ni poder de reventa. Es por ello que no es únicamente el acto delictivo lo que provoca el malestar y así lo manifestaron a través de redes sociales.
Los responsables no fueron identificados y el robo fue descubierto a la mañana siguiente, cuando fueron a abrir la parroquia, situada en la intersección de las calles 829 y 888, en las inmediaciones del barrio Sayonara II. Allí se toparon con el desalentador panorama y dieron cuenta que faltaba el equipo de audio con sus parlantes y algunos ventiladores. Después de eso, no había más nada que se pudieran llevar. Sin embargo, al revisar todo, cayeron en que se habían apoderado del cáliz con el que dan las misas.
De inmediato se pusieron en contacto con las autoridades policiales y efectivos de la Comisaría 4ta de Solano se apersonaron en el lugar para realizar las correspondientes pericias. Indagando, llegaron a la conclusión de que los delincuentes aprovecharon el momento por el cual está atravesando la iglesia, ya que se encuentran en plena etapa de obras y había una escalera apoyada contra un ventanal. Lo mencionado podría haber motivado y alertado a los culpables a ingresar, sabiendo que no habría nadie.
Para hacerlo, forzaron una puerta y, al no haber cámaras de vigilancia, no se conocen sus rostros. Sin embargo, están investigando para saber cuánto antes su paradero y piden que en caso de ver los artefactos robados en venta por plataformas en redes sociales, den aviso a las autoridades policiales.
Cabe destacar que también abrieron muebles y vaciaron cajones y estanterías que tampoco, al igual que el cáliz, poseían un valor económico. Solo pusieron trabas para que no se puedan desarrollar con normalidad las tareas que se llevan a cabo a diario en la iglesia.
Por el momento, seguirán con las obras pactadas de remodelación, aunque tuvieron que ser atrasadas para realizar la reparación de las puertas forzadas.