El Naranja, que tuvo su última labor en el certamen integrador en la grilla 2014-2015, tendrá por delante un cruce con el Matador, con la expectativa de sorprender.
El Naranja, que tuvo su última labor en el certamen integrador en la grilla 2014-2015, tendrá por delante un cruce con el Matador, con la expectativa de sorprender.
Tras la meritoria campaña durante todo el año en la Primera C, en la que estuvo a un paso de la gloria en el Apertura y muy cerca de la vanguardia en el Clausura, Berazategui, con cupo en Copa Argentina en mano, ya sabe cuál será su rival en 2025 en ese certamen integrador. Y tocará medir fuerzas con Tigre, combinado que milita en la máxima categoría del fútbol argentino, según dispuso el sorteo realizado en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El Naranja sueña despierto y confía en sorprender como lo hicieron varios combinados a lo largo de los años en el campeonato. Es que llegará sin nada que perder y todo para ganar, y por delante estará un conjunto que no sólo mostró varias falencias a lo largo del itinerario en la elite de la disciplina, sino que deberá revalidar las credenciales que le imponen estar con dos divisionales de por medio.
Los conducidos por Marcelo Barrera saben que cuentan con argumentos como para pelear por un triunfo inicial. Pero necesitarán llegar al momento con la confianza en plenitud y un plantel competitivo, algo que se definirá por estos días de cara a la campaña del próximo año.
El trámite, en ese sentido, no se percibe sencillo, pero será cuestión de consolidar una idea de juego y parecerse mucho a aquel equipo que supo sorprender a todos y ser incluso el de mejor semestre en todo el fútbol argentino en los primeros meses de 2024.
¿Por qué? Ese combinado jugaba con solvencia, convencido, entendiendo las limitaciones de los demás y que ganaba tanto en el estadio Norman Lee como en cada cancha que se presentaba, más allá que se arribó al final a los tumbos y finalmente se fue con las manos vacías por haber sido sobrepasado por General Lamadrid, que terminó siendo campeón del Apertura.
Ahora el foco está puesto en lo que viene. Y el objetivo estelar será el Matador, un rival al que habrá que aprovechar que estará pendiente de su propio derrotero en la máxima división, entendiendo que luchará por la permanencia, esa que estuvo al filo de perder en este año si no fuera porque se anularon los descensos.
¿Cómo sigue el itinerario si acaso Bera sorprende? En la parte alta del cuadro tocará o Villa Mitre o Banfield. Y presumiendo que sea el Taladro, dada la diferencia se jerarquía, el panorama será similar, dado que ese contrincante también está flaco de promedio y peleará por su continuidad en la elite.
Para el club de la región será la chance de volver a la Copa Argentina después de diez años, pues su última participación fue en la temporada 2014/15, cuando se jugaba con otro formato. En esa edición superó a Sportivo Barracas, Luján y perdió con Deportivo Armenio, por lo que no llegó a jugar con equipos de Primera. Ahora tocará y el sueño es vencer y avanzar.