A los 17 años Gastón Martínez supo que la orfebrería y las artesanías eran lo suyo y heredó la pasión por la platería de su padre, también orfebre. Así, desde hace 15 años, trabaja en lo que comenzó siendo un hobby y hoy es su medio de vida. Actualmente realiza trabajos a pedidos en Bernal, y posee un pequeño taller en la casa de sus padres, luego de independizarse en su actividad como artesano tras haber trabajado durante varios años con su papá. Sus creaciones se hicieron conocidas por la recomendación de los vecinos a familiares y amigos y con el correr de los años su labor no solo se trató de crear a partir de un don con el que nació, sino de reparar y restaurar. Gastón no siempre se dedicó a la orfebrería, pese a que se insertó en el mundo laboral a los 13 años, mientras cursaba el secundario. Fue vendedor de diarios y revistas, obrero en una fábrica de utensilios para parrillas, carpintero, hasta que llegó a la empresa de Rafael Pinto, donde trabajó 6 años como artesano, mientras que pasó también por la firma José María Cuenca. Pero un día Martínez quiso darle un giro a su actividad laboral: “ Me cansé de que mis creaciones y mi trabajo que tanto tiempo me llevaban estuviesen bajo el nombre de otra persona y eso me motivó a trabajar por mi cuenta desde hace 4 años. Quería que la gente conociera mi trabajo”, dijo el artesano a este medio. Desde el año pasado tiene un blog (www.gastonmartinezplateria.blogspot.com) donde expone sus trabajos en plata, material que le cuesta mucho dinero y con el que Gastón tuvo que lidiar por los abruptos cambios de precio. Además tiene su perfil en Facebook, llamado “Platería Criolla”, en el cual explica cómo pueden restaurarse piezas de plata o artículos como facones, dagas o cuchillos, algo que habitualmente no hacen todos los orfebres. “ A mí me gusta dar a conocer mi trabajo, pero explicándole a los que lo ven un poco la historia de tal o cual artículo, o enseñarles a restaurar objetos, porque no hay que ser egoístas y pensar que uno se va a quedar sin trabajo por ello. Está bueno que le gente sepa como arreglar sus propias cosas o realizar artesanías con sus propias manos”, explicó Martínez. Trabaja 8 horas por día en su taller de Bernal y por el momento no tiene gente a cargo porque le cuesta encontrar gente joven que realice el oficio: “ Hoy es muy difícil que una persona joven se dedique a la orfebrería, ya quedan pocos, y me falta extender mi negocio más allá de Quilmes, pero sé que con el tiempo lo voy a lograr”, dijo el orfebre. Su nivel cultural reflejado en las creaciones en plata, trascendió el oficio de la orfebrería, ya que en su juventud estudió en la Escuela de Arte de Luis Ordóñez un año porque nació con el don para ilustrar e hizo un curso en un taller de teatro con Cristian Sabaz, quien es realizador de cine y TV.