Nos quedamos con una bronca bárbara, pero también nos damos cuenta que se hizo un muy buen partido y que no se ganó por esas cosas que tiene el fútbol. Superamos en todo momento a un rival exigente como Atlético Tucumán, pero entre los palos y el árbitro que no cobró dos penales claros, nos negaron el triunfo”, Emiliano Romero, uno de los futbolistas de rendimiento más regular en esta campaña de Defensa y Justicia, resumió el pensamiento generalizado en Florencio Varela, tras el empate del sábado pasado. Con el correr de las horas, el fastidio por la victoria que se negó ante los tucumanos va quedando atrás y en el arranque de una “semana corta”, el plantel del “Halcón” debe enfocarse en el próximo compromiso, previsto para el viernes por la noche en Rosario, enfrentando a Tiro Federal, en un encuentro fundamental para la tabla de los promedios. Así, en condición de visitante, se buscará la primera alegría desde la llegada del “Patrón” Jorge Hernán Bermúdez, quien sustituyó en el cargo a Carlos Ramacciotti y ya comienza a darle otra identidad al equipo. Aquel buen primer tiempo ante Instituto en Córdoba significó el primer indicio de una remontada, que se ratificó en la igualdad ante el elenco “decano”. Con algunas variantes en su formación, algunas obligadas por lesiones y otras de nombres buscando mayor agresividad en ofensiva, Defensa cambió su imagen que había ofrecido en las primeras fechas del campeonato y la gente lo supo reconocer con su aplauso final, más allá de la referencia ineludible a la “mala suerte”. El debut de José Fabián Ramírez, aportando experiencia en el arco, por Martín Perafán; la vuelta de Darío Espínola a la titularidad y sobre todo, la aparición como puntas de Fabián Castillo y Cristian Milla, constituyeron los cambios que introdujo Bermúdez, quien, de esta manera, demostró que va cumpliendo con eso de “tengo que ir conociendo el plantel y luego jugarán los que mejor estén”.
No se dio el gol
Desde la firmeza para ganar en la mitad de la cancha del capitán Fernando Lorefice (fue reconocido por llegar a los 100 partidos con la camiseta verdeamarilla), el aporte desequilibrante por izquierda de Matías Díaz de gran ida y vuelta, la conducción de Emiliano Romero y un Cristian Milla bien punzante arriba, los de Varela mandaron en el trámite. Sin dudas, no se dio el gol, ya que las situaciones fueron desperdiciadas o impedidas por el travesaño, los palos o simplemente, la escasa fortuna. “Titi” Milla marcó el 1 a 0, en su primer tanto en Defensa y en su primer partido como titular, pero enseguida, en un tiro libre al borde del área, Atlético Tucumán encontró el empate y a remar de vuelta, en pos del triunfo. Allí y hasta el final, no hubo forma de meterla, pese a que se insistió, se buscó, ante un rival que se fue “abrazando al puntito”. Sin dudas, un resultado injusto, que castiga al que propuso siempre y premia al que especuló en demasía. “Era un partido para ganar y por varios goles. Por eso, el empate nos dejó un sabor amargo a todos. Se hizo todo para quedarnos con los tres puntos, sólo faltó meterla. Cuando no fue el travesaño, fue el palo y en otras el árbitro (Flavio Márquez, de floja tarea) no cobró un par de penales claros. Dominamos con claridad y fuimos muy superiores a un equipo que se armó para ser candidato, pero no demostró nada”, opinó Emiliano Romero, quien finalizó el encuentro con una molestia en el aductor de pierna derecha, que podría tratarse de una contractura y por ende, deberá entrenar en forma diferencia durante la semana para poder jugar en Rosario.