01 de octubre 2010 - 00:00
Ciatti realza su nombre en el mundo fierrero
El piloto quilmeño en los entrenamientos en el autódromo platense.
El piloto quilmeño Máximo Ciatti a partir del campeonato ganado la temporada anterior en la categoría Fiat 600 Light, con un auto motorizado por él y la atención de todo el resto de los trabajos por su padre, fueron los que determinaron que no poca gente del ambiente fierrero, lo tomaran en cuenta. Así fue que le trajeron un Fiat 600 para armar otro auto para la categoría, también en el mes de marzo, su amigo Aranez que compite en el TC Platense, le arrimó un Fiat Uno y le insistió que lo armara para que lo corra, posteriormente otro amigo, Lito de Florencio Varela le trajo una Chevy para que, motorizada por el Pelado Carrera, la utilizara en el TC Platense, haciéndose cargo de todo el armado. Se decidieron por este último auto con el que debutó con un quinto puesto en el mes de junio, resultó tercero en julio y en setiembre un toque lo dejó afuera cuando venía realizando una buena carrera. Conversamos con su padre, enterados que hay un gran proyecto y por el momento algo nos adelantó: “Si bien es cierto que todavía no puedo adelantarle mucho, le anticipo que nos propusieron ir el próximo año al TC Mouras, pero todavía no hay nada concreto, de manera que aún hay que esperar. Por el momento en dos reuniones, hemos avanzado mucho, pienso que se puede concretar, de ser así ustedes serán los primeros en saberlo, porque siempre nos dieron una mano en la difusión de todo lo que realizamos”.
MAXIMO MUY ACTIVO
Por su parte, el piloto nos comentó sobre su actividad en pista que en estos momentos resultó muy activa ya que en el término de 15 días, corrió en tres categorías distintas. “Además de los Fiat 600 Light y el TC Platense, competí como piloto invitado en la categoría APAT 1300. En el TC Platense un toque nos malogró, en los Fiat Light, largamos octavos y terminamos segundos y en APAT 1300, donde me invitó José Drago finalizamos terceros, creo que la campaña fue bastante buena. Me tuve que mover bastante ya además del esfuerzo físico, cuenta mucho la parte económica y atender todo el trabajo que se realiza a diario en nuestro taller. Esto lo podemos hacer por el apoyo de todos los amigos que concurren a nuestros asados y la ayuda que nos brindan, como así también mis padres, a Cacho, Pocho, Carlitos, al Pelado Carrera por el motor del Chevrolet, Diego Martínez en chasis, Mario y la Flaca y a tantos otros por su gran mano”.