El Prefecto Ricardo Oviedo manifestó: “La Prefectura cuenta con un buque científico con el cual monitorea el curso de agua de manera constante. Es un guardacosta que posee un laboratorio donde se analiza el agua y las distintas especies y continuamente se acerca a la costa de Quilmes. El último monitoreo fue el 10 de agosto”. Según se informó, los registros de los sensores de temperatura instalados a lo largo del río han alcanzado valores mínimos de 7 u 8ºC durante este invierno, niveles cercanos a los de tolerancia mínima de los peces. La baja temperatura del agua se acentúa en arroyos afluentes, en los que por su poca profundidad las temperaturas pueden descender aún más que en el curso principal.