Agregó que si bien el ferrocarril ofrece un servicio de micros para reemplazar a los trenes "resultan insuficientes para el gigantesco caudal de gente que cada 18, 20 minutos, desciende de los eléctricos que llegan a Claypole, y se forman hasta 4 cuadras de cola para poder subir a las unidades".
Gutiérrez añadió que "es entonces que aparecen colectivos particulares, que cobran 50 pesos para viajar a Varela; si eligiera esa opción, después debería caminar varias cuadras para llegar hasta mi casa, pero prefiero tomar el colectivo que pone el ferrocarril".
Luego indicó que el transporte circula por una calle adyacente a las vías "y a la altura del barrio Los Pinos, entre Claypole y Ardigó, se puede apreciar que son 2 o 3 muchachos quemando una cubierta en la vía los que interrumpen el paso de los trenes, y nos complican el regreso a nuestras casas, yo llegó a las 19.30, a las 20 como muy tarde con el tren, con los colectivos, termino haciéndolo a las 22, 22.30", se quejó el vecino.