Al cumplirse una década de su profunda reestructuración institucional, el handball argentino luce hoy como una potencia en América, supera a nivel panamericano a su histórico rival, Brasil, y se prepara para organizar el año próximo el Mundial Juvenil masculino en Mar del Plata. “Hoy podemos decir que lideramos el handball continental, junto a Brasil, y que nos hemos convertido en un referente de Sudamérica y en un país muy respetado a nivel mundial, donde somos un exponente del buen handball”, aseguró con orgullo el titular de la Confederación Argentina de Handball (CAH), Mario Moccia.
Varios titulos
Actualmente, Argentina es el campeón panamericano en las categorías Junior (hasta 21 años) y Mayores, tanto masculina como femenina, convirtiéndose así en el líder de este deporte en Sudamérica. “Hace una década era impensado superar a Brasil o a Cuba, las potencias que se repartían los primeros puestos. Ahora, el duelo es mano a mano con Brasil, a pesar que ellos cuentan con muchos más recursos económicos y que su presupuesto, con un importante aporte de capitales privados, es cinco o seis veces mayor al nuestro”, explicó Moccia, en diálogo con Télam.
Explicacion
Los éxitos del handball argentino tienen una explicación: hace exactamente diez años se inició un proceso de transformación institucional a partir de la reunificación de la Confederación Argentina de Handball, que por entonces se encontraba dividida con la Unión Argentina de Handball y nucleaba sólo a tres entidades. “Organizamos el deporte con campeonatos argentinos de selecciones y el Nacional de Clubes, se asumió el compromiso de participar en todos los torneos internacionales a los que clasificáramos, algo que no se lograba antes por problemas presupuestarios y así empezamos a ver nuestro crecimiento en todas las categorías: cadetes, juveniles, juniors y también en mayores”, relató el titular de la CAH, que además se desempeña como secretario general del Comité Olímpico Argentino (COA). Bajo esta nueva organización, se consiguieron por primera vez los campeonatos panamericanos en mayores (masculino en el 2000 y femenino en 2009) y se obtuvieron sorprendentes resultados en las categorías menores, como el cuarto puesto en el Mundial Juvenil masculino de Bahrein (2007) y el sexto lugar en el Mundial Junior masculino de Egipto (2009). “Muchos equipos de otros países y selecciones de América como las de Puerto Rico, Chile, México, Uruguay, entre otras, vienen a nuestro país a concentrarse y observar nuestro trabajo. Hemos crecido mucho y vamos a seguir haciéndolo”, aseveró Moccia.
Proximos pasos
A nivel institucional, los próximos pasos apuntan a fortalecer la organización, a partir de la creación de una Escuela Nacional de Entrenadores, para jerarquizar y diplomar la enseñanza del deporte; la contratación de un Seguro Nacional de Balonmano, de responsabilidad civil y accidentes; y un Registro Nacional de Jugadores, que aportará una base de datos precisa de todo el país, que actualmente se estima en 20.000 jugadores. “Por primera vez, además, contamos con jugadores argentinos que se desempeñan profesionalmente en el exterior y que pueden vivir de este deporte. La mayoría se encuentra en España e Italia. Son 40 ó 50 jugadores, a quienes observaron en torneos internacionales y se los llevaron. Eso también habla del nivel que estamos teniendo en el handball argentino”, se jactó el titular de la CAH.