El camino deportivo de Jorge Verdún no se limita solamente al fútbol, sino que desde hace varios años da clases de taekwon do en una asociación de Quilmes y reparte su tiempo entre la docencia, los entrenamientos con la SAF y sus viajes como futbolista. Respecto de los viáticos para afrontar las competencias, el delantero Verdún puntualizó: “Nosotros nos debemos pagar el viaje, y hubo varios jugadores que no fueron a Alemania por falta de presupuesto, es todo muy a pulmón, no tenemos una asociación que se haga cargo de las cuestiones administrativas ni de regular el fútbol gay como lo hace la AFA con el fútbol argentino o el Futsal. No tenemos lugar propio para entrenar y debemos alquilar un complejo en Palermo para ponernos a punto físicamente. Por eso luchamos para ser reconocidos y ganarnos el respeto no sólo de la sociedad sino de los dirigentes del fútbol”.