Defensa y Justicia tropezó en su excusión a la casa de la Gloria, que lo venció sin inconvenientes con un primer tiempo completamente efectivo. Si ganan San Lorenzo y Central Córdoba, el club de Florencio Varela quedará último.
Defensa y Justicia tropezó en su excusión a la casa de la Gloria, que lo venció sin inconvenientes con un primer tiempo completamente efectivo. Si ganan San Lorenzo y Central Córdoba, el club de Florencio Varela quedará último.
Duro golpe para Defensa y Justicia, que cayó por un contundente 4 a 1 a manos de Instituto, en el marco de la 12da fecha de la temporada en la Liga Profesional. De esa manera, se estancó en 8 unidades y, si se dan algunos resultados, puede quedar último en la tabla de posiciones.
El Halcón había abierto la cuenta gracias a un tanto de Gabriel Alanís, y parecía, de esa manera, que se extendía la racha iniciada en la presentación pasada, cuando se superó por la mínima diferencia a Banfield en el estadio Norberto Tomaghello, la primera satisfacción en la competencia. Sin embargo, la Gloria no se dejó sorprender, se acomodó en el campo y, a pura efectividad, revirtió el marcador para festejar en su casa.
De hecho, tal capacidad de reacción tuvo que ya había dado vuelta la historia antes del cuarto de hora, en un puñado de minutos, a partir de las conversiones de Facundo Suárez y Gregorio Rodríguez, en tanto que poco antes del cierre del primer capítulo aumentó la cuenta de la mano de Gonzalo Requena.
Así, con un rato estelar, el Albirrojo cambió la dinámica y le generó dudas al por mayor a un Verde y Amarillo que no entendió cómo volver al cauce de aquel inicio sólido y se certificó una caída difícil de digerir.
Es que en el complemento se buscó descontar, con un mediocampo más dinámico y un ataque más punzante, pero no hubo forma de evidenciar en la red lo realizado en el terreno y las amenazas se diluyeron con el correr del reloj.
Y más todavía se tornó imposible ir por una mejoría cuando se fue expulsado el uruguayo Lucas Ferreira, por doble amonestación. Y por eso, con uno menos, los nervios se complementaron con la falta de ideas y entonces el rival avanzó sin dificultades y logró decorar la victoria con el grito de Ignacio Russo, que había entrado un rato antes.
Para Defe fue un nuevo mazazo que lo complica en las cifras pero, especialmente, en el ánimo, ya que no pudo aprovechar el envión de haber vencido al Taladro en la jornada pasada y volvió a poner en dudas un rendimiento que venía cuestionado de la mano del DT.
En ese sentido, se tornará elemental para la entidad de la región levantar cabeza de forma veloz, enfocado en el próximo escollo, pautado con Barracas Central en Florencio Varela.
Antes, por lo pronto, estará pendiente de lo que suceda con Central Córdoba de Santiago del Estero y San Lorenzo, que enfrentarán respectivamente a Banfield y Talleres, de local, y si ganan lo dejarán al Halcón en la última colocación del escalafón.