Argentino espera una renovación rápida
Fernando José Rizzo iniciará su segundo ciclo como director técnico de Argentino de Quilmes, para reemplazar a Néstor Martínez, quien dejó su cargo, luego de la derrota en la barranca ante Victoriano Arenas por 2 a 0. Ni bien finalizado el encuentro del sábado pasado, con la primera derrota como local y frente a la mala campaña en condición de visitante, la dirigencia del “mate” determinó que era el final del ciclo del “Gallego” Martínez y enseguida, surgió el nombre de quien sería su reemplazante. Horas más tarde, Rizzo confirmó a este diario que “está todo prácticamente arreglado, aunque el lunes tendremos una reunión para definir algunas cuestiones”. Esta casi segura nueva etapa de Rizzo (estuvo en la temporada 2007/2008, cuando llegó para reemplazar a Cristian Aldirico, realizando una buena campaña, que no pudo coronar con el ascenso y dejándole su lugar a Pablo Randazzo luego) tendrá como principal objetivo el de “recuperar” a un equipo, que anda de mal en peor. “Sé que la situación es complicada, pero creo que con trabajo se puede salir adelante”, expresó el entrenador, que estará acompañado por Gastón Barroso como ayudante de campo y el profesor Ignacio Cortegiano en la preparación física. Al ser consultado sobre las posibilidades de “levantar” la actual situación, Rizzo respondió que “confío en que se pueda revertir la historia, lo más rápido posible y para ello, hay que conseguir buenos resultados en lo inmediato. No pude ver a Argentino en este campeonato, pero conozco a buena parte del plantel, algunos de mi paso anterior por el club y otros por haberlos enfrentado”.
Final de un ciclo
Así como arrancó, con escasas expectativas, también se cerró de la misma manera. Néstor Martínez estuvo al frente del “mate” en nueve encuentros, ganó tres -todos en Alsina y Cevallos-, empató uno y perdió cinco. Sacó 10 puntos sobre 27 en juego y el porcentaje de efectividad del 37 por ciento marca la escasez de resultados, aunque tampoco despertó una esperanza de mejoría en el juego. La idea de los dirigentes de apostar a un proyecto con futbolistas de las inferiores, más una pequeña base del plantel de la temporada pasada, desistiendo de hacer una gran inversión, para destinar ese presupuesto a las obras de reacondicionamiento del viejo estadio, no se extendió mucho en el tiempo. Entonces, frente al descontento de los hinchas por asistir a cada partido de un equipo alejado del protagonismo precipitaron los acontecimientos y se dió la “lógica”, el cambio de entrenador. La caída ante los de Valentín Alsina anticiparon algo que era un secreto a voces en la barranca quilmeña, que las horas de Martínez en el club estaban contadas. El rápido contacto con un viejo conocido, un acuerdo tácito y la vuelta de Rizzo, tras haber trabajado en las inferiores de Arsenal de Sarandí y en el cuerpo técnico de Gimnasia Esgrima de La Plata en el corto lapso en que al “lobo” lo dirigió Pablo “Moncho” Fernández. De la derrota del último sábado, apenas queda para marcar que Argentino volvió a defeccionar y ante el primer golpe no tuvo reacción. Entonces, llegó la apertura del marcador y enseguida el segundo de un Victoriano Arenas, que siempre lo complica al “mate”. El primer traspié como local del torneo actuó como disparador para el cambio de rumbo, que apenas se sostenía por aquello de “no perder en casa”, pues la campaña como visitante es por demás deficitaria.