Desde la filial Quilmes de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de la Argentina (ATSA) de Quilmes se impulsa una medida de fuerza basada en lo dispuesto por el sindicato a nivel nacional, donde se reclaman para los enfermeros una suba del orden del 30 por ciento en el sueldo mínimo, lo que llevaría el básico a 3 mil pesos y por eso dispusieron un paro por 24 horas que afectará la atención en clínicas y sanatorios. Si no hay respuesta extenderán la protesta a 48 horas. Mario Pilepich, directivo del gremio que nuclea a los trabajadores de la salud de clínicas y sanatorios de la Región dijo que luego de haber obtenido aumentos en otros rubros como laboratorios y droguerías, ahora la negociación que se inicia es por los enfermeros. “Reclamamos un 30 por ciento, un salario mínimo de 3.000 pesos, sino iremos al paro”, dijo y adelantó que la medida de fuerza prevista para el próximo miércoles afectará la atención en clínicas y sanatorios: “Solo mantendremos las guardias, no habrá tampoco personal en cocina ni en limpieza”, adelantó el gremialista.
“Limpiará la hija del dueño”
Pilepich remarcó que las obras sociales han recibido aumentos y las prepagas también lo han hecho “y no tenemos respuesta de nadie, por eso pensamos dejar una guardia en enfermería para que el paciente esté atendido, tenga su contención, pero limpiará la hija de algún dueño, cocinará otro hijo y así”. El directivo de ATSA Quilmes, que comanda Ricardo Romero, expresó que si no obtienen respuesta tras el paro del 11 de agosto, reiterarán la medida de fuerza, pero por 48 horas, los días 18 y 19 de agosto venideros.