De acuerdo a lo indicado por Norberto, “la mayoría de los chicos se refugian en los alrededores de la estación de trenes, en los lugares menos imaginado. Hoy en Quilmes estamos viviendo una ola de frío polar y hay chicos que duermen entre cartones, totalmente desamparados. No hay espacios donde puedan quedarse a dormir bajo techo”. Son unos sesenta chicos y adolescentes los que hoy participan de las comidas y actividades propuestas por los voluntarios del proyecto. “Tenemos un grupo estable que serán unos treinta chicos que vienen los martes y jueves a bañarse y jugar en la Casa del Niño, suelen ser más los lunes en la estación y también vienen bastantes los viernes a la Casa de Derechos Humanos”.