05 de julio 2010 - 00:00
Homenaje a monseñor Novak en el aniversario de su muerte
Con una obra, una bendición y una misa, se recordará a Novak en la Catedral de Quilmes.
El próximo viernes se cumplen nueve años del fallecimiento de monseñor Jorge Novak, primer obispo de la diócesis de Quilmes, y por tal motivo ese día se lo recordará bajo el lema “Testigo de las Bienaventuranzas para la Argentina del Bicentenario” en la catedral de Quilmes ubicada en Rivadavia 355. Los homenajes comenzarán, a las 18, con la presentación de la obra Las Bienaventuranzas, un trabajo realizado por el artista quilmeño Guillermo Rocca que está compuesto por ocho bajo relieves que se ubicarán sobre las ocho columnas de la nave central del templo catedralicio. Esta presentación estará a cargo del artista y de monseñor Marcelo Colombo, obispo de la Nueva Orán (Salta), quien junto con Julián Blanco y un grupo de feligreses tuvieron esta idea que hoy ya es realidad. A las 18.45, se realizará una bendición y la oración a María “espejo de las bienaventuranzas”, y luego, a las 19, monseñor Luis Stöckler presidirá la misa en memoria del monseñor Jorge Novak. De esta manera, la diócesis de quilmes recordará a su primer padre obispo. El trabajo rescata la tradición milenaria y popular de la catequesis a través de las imágenes de los templos, pero lo hace desde una mirada actual, tanto en el arte como en la teología. “Conceptualmente abordar a las bienaventuranzas como tema iconográfico, es todo un desafío, no sólo porque muchas veces en el lenguaje corriente las expresiones como por ejemplo, pobreza de espíritu y mansedumbre, son ambiguas sino que además hasta pueden llegar a confundirse”, explicó su autor. Por otra parte, en las bienaventuranzas “se habla de cualidades espirituales que son abstractas, difíciles de ilustrar. La solución a este problema se encontró ilustrándolas a través de ejemplos del nuevo testamento. Idea que se refuerza al considerar que las Bienaventuranzas son el sustento de la enseñanza de Cristo”. “No fue una búsqueda sencilla porque los ejemplos posibles no son tan directos ni tan evidentes. En algunos casos como el de los misericordiosos y el buen samaritano, la conexión es simple y directa, pero en otros como el de los que anhelan justicia, el ejemplo escogido lleva reflexiones más profundas y complejas”, indicó. En la elección de los ejemplos, es importante destacar la participación del padre obispo Marcelo Colombo que fue el impulsor del proyecto. “Para expresar todo eso en términos artísticos se buscó un estilo figurativo, que fuera directo, simple, de fácil comprensión, en una primera lectura, pero que a la vez permitiera desarrollar otras lecturas más profundas que actuaran como disparadores que abrieran caminos a la reflexión”, señaló. Por otra parte es importante, destacar que “se buscó que se relacionaran con las imágenes convencionales existentes en el templo, sobre todo con los relieves del Vía Crucis. En cuanto a la arquitectura, se pensó que había que realzarla con imágenes muy coloridas, que actuarán como un nexo entre los vitrales superiores colocados en el aventanamiento lateral de la nave central”.