En tanto, el jefe de la Policía de la Provincia, comisario general Javier Villar, aseguró: “Esta es una demostración contundente del trabajo articulado con la Municipalidad de Quilmes en aras de optimizar la prevención del delito”.
La nueva base del GPM está ubicada en un punto estratégico de la ciudad, en Marcelo Torcuato de Alvear al 800, con inmediato acceso a las avenidas Rodolfo López y Andrés Baranda, las cuales cruzan todo el territorio tanto en sentido norte/sur como este/oeste. Contará con motos bitripuladas con efectivos equipados con armas largas, que tendrán como principal objetivo saturar zonas de alto índice criminológico en modalidad “motochorro”. También estarán asignadas a centros comerciales, paradas de colectivo y corredores escolares.
Además de sus funciones preventivas, la división estará capacitada para ejecutar tareas antidisturbios, interviniendo siempre que el orden público se vea comprometido, con el propósito de asegurar una respuesta rápida y eficiente ante cualquier situación que lo requiera.
Con estas 100 nuevas unidades, el Municipio de Quilmes alcanza los 400 móviles policiales adquiridos durante la gestión de Mayra Mendoza, a través del Plan de Inversión Municipal para la Prevención del Delito.
Participaron del acto el secretario de Seguridad y Ordenamiento Urbano local, Gaspar De Stéfano; su par de la Agencia de Fiscalización y Control Comunal, Julián Bellido; el titular de la Unidad Ministro del Gobierno provincial, Carlos Montaña; los subsecretarios de Gestión de Registros y Seguridad Privada, Luis Erro, y de Fiscalización y Control Policial del AMBA y de la Capital, Andrés Escudero; el superintendente Región AMBA Sur I, comisario mayor Gregorio Martínez; y el jefe de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Quilmes, el comisario mayor Eduardo Arancibia, y funcionarios del área de Seguridad comunal.