05 de agosto 2010 - 00:00
Investigan homicidio de mujer en Quilmes Oeste
El instante en que es trasladado el cuerpo de la mujer asesinada.
Una mujer de 66 años, viuda de un comisario mayor asesinado durante un asalto en el 2004, apareció degollada en su casa de Quilmes Oeste donde la policía no halló rastros que indiquen que el crimen haya sido ocasionado con fines de robo. La víctima fue identificada como Stella Maris Vizio y el cadáver fue descubierto en la mañana de ayer por una empleada doméstica en su casa ubicada en la calle Gutiérrez 3482 y Mallorca, de Quilmes. La mujer vivía sola y era la viuda del comisario mayor retirado de la policía bonaerense Pablo Esquivel, asesinado en 2004 cuando se resistió a un asalto en una estación de servicio de su propiedad en Quilmes. Según fuentes policiales, el cuerpo fue encontrado sin vida cuando un familiar se hizo presente en la vivienda para llevar a la víctima al médico y al no tener respuestas se dirigió a la casa de la empleada doméstica, quien poseía las llaves, para poder ingresar a la vivienda. La mujer estaba recostada boca arriba en la cama de su habitación, con los pies apoyados en el piso y vestida para irse a dormir. La única lesión que presentaba era un profundo corte en el cuello.
Traslado
El cuerpo fue trasladado a la morgue de Ezpeleta donde los médicos forenses le practicaron una autopsia para determinar con exactitud la mecánica de la muerte. “No presenta signos de defensa. Además, un brazo lo tenía enyesado por un accidente que había sufrido recientemente y el otro no lo podía mover bien por una hemiplejia de la que estaba en tratamiento”, señaló un jefe policial. En principio, la policía descartó el robo como móvil del crimen y apuntan a alguna cuestión personal de la viuda para orientar la investigación, que está a cargo del fiscal de Quilmes Ariel Rivas. “No hay un solo cajón abierto, nada revuelto y no falta nada. Recorrimos la casa con los hijos y encontramos bastante dinero, alhajas, joyas, tres celulares, un DVD y otros electrodomésticos, todo en perfecto orden. Esto no fue un robo”, remarcó un comisario que estuvo en la escena del crimen. La misma fuente reveló que la víctima tenía “una cadena de oro gruesa en el cuello que no se la tocaron” y que “en la casa había dólares que no se llevaron”. Sin embargo, otra fuente de la investigación sostuvo: “No se puede aún descartar por completo la hipótesis del robo. A lo mejor había algo de valor que desconocemos y pudieron haberse llevado sin que hasta el momento nos hayamos dado cuenta”. Los expertos de la Policía Científica no encontraron ningún acceso violentado, por lo que se sospecha que el o los autores del crimen tenían llave, la víctima los dejó pasar porque los conocía o ingresaron levantando la persiana de una ventana que quedaba abierta.