El quilmeño Juan Modric cuenta con un destacado currículum con sus 51 años en la motonáutica ya que tiene dos campeonatos mundiales de la especialidad off shore (mar adentro) 6 litros en Dubai en 1991 y en 1994 como local junto al estelar Lelio González Elicabe, quien brilló durante años como acompañante de Daniel Scioli, y además, participó seis veces de los 1000 kilómetros del Delta. A lo largo de su carrera, Modric compitió junto a los grandes de este deporte en Argentina y desde hace cinco años participa en una de las categorías más prestigiosas del país, la Fórmula 1 Power Boat in shore (circuitos de 700 metros). El quilmeño contó con el apoyo de Carlos Nair Menem, quien ofreció un sponsor y en el último Torneo Apertura, finalizó 7º, como único representante sureño. “No es nada fácil correr en un bote de alta performance, pesa 750 kilos, posee un motor de 300 HP y anda a 180 kilómetros por hora, por lo que desarrolla mucha velocidad. En lo deportivo y profesional nunca me falló, pero a veces no aguanta. Trabajo en Bernal como mecánico náutico y estoy permanentemente en contacto con embarcaciones, por lo que esta pasión la llevo desde hace 23 años, cuando empecé a competir en motonáutica en el Rally de Buenos Aires, donde finalicé 13º entre 100 lanchas. Este año estuvimos tres meses trabajando en la carrera pasada en San Fernando porque los motores no se fabrican en Argentina, mi equipo y yo desarrollamos la mecánica de Mirko, nuestra embarcación, y Fito es un amigo que colabora con nosotros, además del señor Sciurca. He preparado los botes de Claudio Piercamilli, el astillero Arco Iris , de Oscar López y Lelio González Elicabe, entre otros campeones mundiales”, detalló, en diálogo con este medio. Este año, Modric retomó la competencia luego de que en 2009 tuviera un accidente en Santa Fe mientras corría en el puerto con su lancha, y al momento de ir primero, quedara atrapado entre varias lanchas y por un roce fuerte perdiera su dentadura y varias costillas. “Cada vez que me subo al bote y se cierra la carlinga siempre me vienen esos recuerdos a la mente y ese miedo, pero después desaparece, debo pasar ese trauma, y lo estoy haciendo con muchas ganas, cuando ingreso a la embarcación trato de poner la mente en blanco. Muchas veces le dije a mi señora Patricia y a mis hijos que iba a dejar de correr, pero ellos saben que la motonáutica es mi pasión, que lo llevo en la sangre y me aceptan como soy, siempre le piden a Dios que no me pase nada”, expresó. Asimismo, señaló que “ la motonáutica es una adicción, pero para correr hay que estar preparado, lo pilotos se someten a exámenes psicofísicos para cada competencia y si algo no da con los requisitos médicos, no lo dejan participar”. Respecto de su futuro en el campeonato Clausura de la Power Boat, Modric dejó en claro: “ Me tengo toda la fe, Mirko es una embarcación excelente y sé que puedo pelear hasta el final. A los 51 años, no es nada fácil correr contra chicos de 25 ó 30, pero si uno le pone la voluntad de siempre, se puede y el secreto está en trabajar y dar lo mejor”.