Yanela Ludmila Medina vivía junto a sus padres y a sus diez hermanos en el barrio Santa María de Berazategui, donde vivía pidiendo limosna. El 23 de febrero de 2013, la menor se encontró con otra chica en situación de calle, de 15 años, y juntas se fueron a Constitución. Allí, la adolescente le presentó a cinco sujetos, de entre 17 y 21 años, señalados como los presuntos asesinos, quienes se presume la mataron en el marco de una fiesta sexual donde abundó el consumo de paco y de alcohol.
El cadáver de la niña fue hallado ocho días después a la vera del río en el límite entre Berazategui y Ezpeleta, dentro de una bolsa de plástico. Antes de ser brutalmente asesinada, la menor fue violada en reiteradas oportunidades y también empalada. También tenía las manos atadas con alambre y estaba sin cabello.