Revolución de amor
Desde que se agrandó la familia no se detuvieron los actos de solidaridad y las bendiciones. El día que retornaron a Buenos Aires un pasacalle les daba la bienvenida, mientras vecinos y familiares los recibieron con globos, aplausos y abrazos. Por otra parte, los colegas del sector de Pediatría de Mariela donaron su bono navideño que el hospital ofrece a sus empleados. "Con mi marido estamos sorprendidos por esta revolución de amor", indicó Mariela, quien finalmente envió un mensaje de esperanza y paz: "Estamos viviendo lo cotidiano de este sueño hecho realidad, mucho lío en casa, pocas horas de sueño, penitencias, y demás; pero muy felices y agradecidos a Dios que siempre nos sorprende. Bendecida Navidad a cada uno de ustedes y sus familias".