Al respecto, el titular de la Dirección de Salud Mental del Municipio de Quilmes, Alfredo Macrade aseguró que el consumo de drogas "es un fenómeno constante" en el Triángulo de Bernal, una zona crítica donde el SEDRONAR prevé instalar un Centro de Prevención de Adicciones (CPA).
"Sabemos que hay mujeres que intercambian sexo por paco. También somos concientes de que se traslada gente de otros barrios para comprar las dosis en la Villa Itatí", reconoció Macrade.
Sin embargo, el funcionario destacó que "se logró bajar el consumo de paco" con las políticas implementadas desde el Municipio. "Del 100 por ciento de los consumidores hombres que registramos en el año 2007, la mitad era adictos al paco. A fines de 2013, sobre la misma población, el porcentaje se ubicó entre el 35 y 40 por ciento. Esto quiere decir que, si bien tenemos la misma cantidad de pacientes, ya no son mayoría los que consumen pasta base", aseguró Macrade en diálogo con El Quilmeño.