La oficina de la subsecretaría de Servicios Públicos de la municipalidad, ubicada en Amoedo casi Calchaquí, en Quilmes Oeste, fue nuevamente atacada por desconocidos que en la madrugada del domingo se llevaron diez computadoras cargadas información valiosa. Desde el gobierno comunal calificaron al hecho como un “golpe político”. El robo se produjo el domingo, cerca de las 4. De acuerdo a la información oficial, desconocidos ingresaron a la sede comunal, amenazaron al portero del turno noche a quien maniataron y encerraron, para sustraer luego unas diez computadoras pertenecientes a las áreas de Alumbrado Público, Aguas y Cloacas y Servicios Públicos de la comuna quilmeña, además de una costosa impresora. Según se detalló, cinco de las computadoras pertenecía a Aguas y Cloacas, cuatro a Alumbrado Público, otra a servicios públicos. Pero más allá del costo material, lo que más lamentan hoy funcionarios municipales es la pérdida de relevante información que contenían las CPU, que contaban con bases de datos sobre empresas, cronogramas de trabajos, informes, entre otros contenidos. Debido a que en las oficinas había otros elementos de valor, que pese a estar a la vista no fueron del interés de los asaltantes, desde la comuna indicaron que no se trató de un robo más, sino que fue un claro “golpe político”, ejecutado por “interesados en acceder a los informes y datos que guardaban las máquinas, utilizando métodos de una vieja política, con códigos mafiosos”, señaló Jorge Barrionuevo, titular del área de Alumbrado Público. “No creo que haya sido una casualidad sino una causalidad. En la oficina había metros de cable de cobre, cajas completas de lámparas de bajo consumo que se están por distribuir y otros objetos costosos que están intactos, que ni los tocaron. Las oficinas están igual que el viernes, pareciera que nada hubiese pasado, salvo que faltan las diez computadoras que contenían toda la información con la que trabajan las áreas de Servicios Públicos”, indicó el funcionario.