Un paro en las líneas de colectivos 324, 501, 504 y 583 afectó ayer a cientos de usuarios de Quilmes y Florencio Varela, quienes se vieron obligados a utilizar otros medios de transportes alternativos, ante un reclamo que iniciaron los choferes por los reiterados hechos de inseguridad que sufren arriba de las unidades.
Los hechos de extrema violencia, que fueron dados a conocer por El Quilmeño en la edición del jueves pasado, fueron el desencadenante para esta medida de fuerza que hoy mismo sería levantada, de acuerdo a lo informado por personal de la empresa Micro Omnibus Primera Junta S.A., de modo que los pasajeros podrán viajar sin problema desde esta mañana, a partir de las 8.
El martes por la noche uno de los colectiveros sufrió la amputación de uno de sus dedos cuando por parte de dos delincuentes, quienes lo atacaron cuando circulaba por la zona de Bosques, en Florencio Varela. A este brutal asalto se sumó que, en las últimas horas, otro conductor fue desfigurado en un intento de robo, pero esta vez en la zona de Wilde.
Este hecho ocurrió en Las Flores en su cruce con la calle Guaminí, en Avellaneda, alrededor de las 23.20, cuando un chofer de 22 años fue atacado por dos ladrones armados, que habían subido al interno simulando ser pasajeros comunes.
Según informaron voceros policiales, al joven lo redujeron y golpearon con rudeza, luego dispararon al techo del micro, le pisaron los dedos y, finalmente le patearon la cabeza hasta romperle los huesos de la cara.
El martes pasado, un colectivero del ramal 9 de la línea 324 sufrió la amputación de uno de sus dedos en manos de delincuentes, que lo asaltaron a pocas cuadras de finalizar su recorrido en la localidad de Bosques; una zona altamente castigada por la inseguridad, cuyos vecinos hicieron ayer un piquete frente a la Comisaría 4ta. de Florencio Varela, para exigir medidas que frenen la seguidilla de robos. Se trata del mismo barrio en el que la semana pasada mataron a una mujer a puñaladas para robarle el celular y la cartera, o donde días atrás desvalijaron un comercio pese a que los vecinos hicieron la denuncia policial.