10 de julio 2010 - 00:00
Piloto sureño prepara su participación en el Dakar
MANGIANTINI ESTUVO EN LA SEGUNDA FECHA DEL ARGENTINO DE RALLY CROSS COUNTRY EN TUCUMAN.
El piloto sureño Nicolás Mangiantini prepara su participación a bordo de un cuatriciclo en la edición 2011 del Dakar Argentina - Chile, una de las pruebas deportivas más exigentes, y para estar a la altura de la competencia formó parte del Rally de Tucumán, la segunda fecha del certamen 2010 del Campeonato Argentino de Rally Cross Country. Mangiantini tuvo una destacada labor en su debut en este tipo de carreras y pudo sumar experiencia a la que ya que cuenta sobre el cuatriciclo con el que compitió en el Campeonato Nacional con varios podios, en Superquads como subcampeón en 2008 y tercero en 2009 y en el Enduro de Verano, donde finalizó noveno en 2008. “En la prueba en Tucumán aprendí muchísimo. Creo que fue uno de los fines de semana en los que más aprendí en mi vida deportiva. Arranqué el viernes sin saber navegar ni leer un road book (hoja de ruta), con poco de experiencia por lo que buscaba en internet pero era muy diferente a tener la hoja de ruta enfrente y estar sólo con el cuatriciclo. Por suerte el viernes tuve ayuda de varios pilotos como (Javier) Pizzolito y (Sebastián) Halpern que me indicaban un poco cómo se leía, cómo se marcaba y más adelante, el sábado por la mañana, era ver qué era lo que había que hacer arriba del cuatriciclo”, detalló Mangiantini, en diálogo con este medio. El joven de 22 años, nacido en Avellaneda con paso por Quilmes para vivir actualmente en Berazategui, ganó el prólogo realizado el viernes y la etapa del domingo, mientras que el sábado se mantuvo entre los puestos de punta aunque sufrió una penalización por ser su primer contacto con la lectura de la hoja de ruta. “El sábado tuvimos un enlace en el medio de la prueba cronometrada por tener que cruzar un pueblo y hubo puntos en los que había que reducir la velocidad a 30 kilómetros por hora por otros pueblos y era peligroso. Como no llegué a aprender ciertas cosas del road book y se me pasó, no llegué a leer el punto, en un momento me excedí de velocidad y me sumaron una sanción en tiempo. El domingo fue lo mismo que el sábado pero al revés y si tenías memoria te acordabas por dónde ir”, indicó Mangiantini. Sobre el espíritu solidario propio de este tipo de competencia, el piloto valoró: “Es un gran ambiente porque los pilotos tanto de motos, como de cuatris y de autos parecen estar en una misma categoría. En un momento paré, se me había pinchado una rueda, me quedaban 100 kilómetros por hacer y tenía que arreglarlo. Me empiezan a pasar otros pilotos pero frenaban a ver si estaba bien. La organización es excelente, tenían dos helicópteros, todos llevábamos handies encima. Es muy difícil que pasé algo porque tenés una hoja de ruta que te indica los lugares peligrosos y todo”. “Tuve mucho contacto con Pizzolito. Es un grande en la motos en el rally y en Argentina y la experiencia de él me venía diez puntos. Como yo tengo relación porque compartimos el mismo equipo de mecánicos, aproveché y le hice todas las preguntas que le tenía que hacer y me respondía todo. A la vez, con Halpern, que es otro grande, muy tranquilo, ideal para este tipo de carreras, me contaba lo que es el cuatriciclos ya que usamos el mismo un Raptor 700. Todos me decían lo mismo, venís del cross que es a fondo y acá es otra cosa, tenías que ir fuerte donde podes y tranquilo donde tenés que ir tranquilo, si ves piedra, agua tenés que frenar, si pinchas una rueda o rompes algo vas a perder mucho tiempo”, explicó.
Sumar experiencia
“En el rally no es un fin de semana que se aprende sino que en el próximo nos toca un desierto o un lugar más abierto y entonces la navegación se vuelve con grados de GPS y es más difícil. Tucumán fue con poco asfalto, muchas calles de ripio, caminos de montaña con unas vistas espectaculares. Circulamos mucho por cauces de río seco. Mucha piedra, mucha arena y agua. Terminamos con las manos doloridas, los cuatriciclos golpeados por todos lados y las ruedas explotadas por todos lados. Yo pinché dos veces y tuve suerte”, recordó Mangianiti. Sobre el final, se refirió a la preparación para este tipo de competencias y describió: “Esta la parte física por un lado que viene cada vez mejor, me lleva más tiempo y la idea es tener un mínimo de cuatro por día, ser un deportista de alto rendimiento antes de subirme al cuatri. Y por el lado de la navegación, entrenar mucho, practicar lo que es hojas de ruta, juntar experiencia en eso, consultar a otros pilotos. Y en tema cuatri entrenar todo, cross country, cross, superquad, todo suma un poco las diferencias en el cuatri. Debo agradecerle a mi viejo que me viene apoyando con todo hasta ahora”.