29 de junio 2010 - 00:00
Preocupación por abandono y despidos en escuela de Ranelagh
Miembros de la comunidad educativa del Instituto Nuestra Señora de Ranelagh manifestaron su preocupación ante el despido de gran parte del personal de todas las áreas y el estado de abandono que padece el edificio, donde -según denunciaron- desde “hace meses no hay gas y carece de las normas de seguridad mínimas para el funcionamiento regular del establecimiento”. Desde hace unas semanas, docentes, administrativos y personal de maestranza comenzaron a ser despedidos de sus puestos. “Algunas personas llevan 20 años trabajando y sin ninguna explicación los despidieron y pretendían hacerlos firmar la entrega de una indemnización que no es la que les corresponde por lo años de antigüedad. Realmente no sabemos qué es lo que está pasando”. “Vino una nueva representante legal y bajo la excusa de la reestructuración, comenzó a echar personal-explicó una de las ex empleadas - y es una escuela muy grande, no sobraban. Por ejemplo en limpieza quedaron solamente cuatro personas, dos de las cuales están con tareas pasivas. Por ese motivo, la semana pasada docentes de jardín no dieron clases porque las aulas eran una mugre”. En este sentido, miembros de la comunidad educativa señalaron que “las autoridades sugirieron que los propios docentes limpiaran sus aulas. Pero si los docentes se tienen que poner a limpiar, entonces quién da clases”. “Esto demuestra que las personas que fueron despedidas eran necesarias, cumplían una función”. El Instituto Nuestra Señora de Ranelagh es uno de los colegios privados de la localidad más reconocidos, depende del Obispado de Quilmes, está subvencionada al 100 por ciento, posee una de las mayores matrículas por contar con una cuota económica en relación a otros privados de la zona. “Pero a pesar de ser privado es un desastre. Ayer hizo 3 grados y los chicos tuvieron que tomar clases tiritando de frío porque no hay gas, por lo tanto, no hay estufas”, explicaron. “Tampoco se pueden colocar caloventores porque la instalación eléctrica no lo soportaría. Son 16 aulas que representan un foco de gripe y de enfermedades estacionales importante, ya que como hay poco personal no hay limpieza de la escuela y los chicos tienen que padecer el frío dentro del aula”, agregaron. Asimismo, contaron que “las paredes y puertas están llenas de humedad. La gente que desde hace más de 15 años trabaja en la escuela no puede creer cómo han dejado caer la escuela; el estado de las aulas es deplorable. Pero también hay mucho estupor por la cantidad de despidos que ha habido en pocos días porque muchos temen quedarse sin trabajo”.