El Concejo Deliberante de Quilmes aprobó la ordenanza por la cual quedará prohibida la comercialización de medicamentos, que incluye a los de venta libre, en locales como quioscos o supermercados, que no estén habilitados para tal fin. La medida abarca desde aspirinas y sales digestivas hasta material aséptico. La ordenanza prohíbe la venta de todo tipo de medicamentos en locales comerciales no habilitados y quienes no cumplan con la norma podrían ser condenados con multas equivalentes a una suma de hasta diez veces el salario de un empleado municipal. En la sesión ordinaria celebrada ayer, el cuerpo legislativo procedió a la aprobación de la iniciativa presentada por el ex concejal del Frente Para la Victoria, Gustavo Filaretti, quien sostuvo que elaboró el proyecto tantas veces reclamado por el Colegio de Farmacéuticos de Quilmes que “prohíbe la venta, dispendio o trueque de medicamentos en locales que no se encuentren habilitados para tal fin”.
Más restricciones
Asimismo, se establece que los comercios tampoco podrán comercializar “fórmulas magistrales y oficinales, material aséptico, inyectables o de cualquier otra forma farmacéutica con destino a ser usadas en seres humanos”. El artículo tercero de la ordenanza establece que se “procederá al decomiso de los productos, pudiéndose disponer, según amerite la gravedad de la falta, la clausura preventiva del establecimiento”. En tal sentido, el texto indica que los comercios en los que se cometieran infracciones “serán pasibles de multas equivalentes de entre un mínimo de cinco y hasta un máximo de diez salarios correspondientes a la categoría de “Personal Administrativo III del Escalafón Municipal”.