15 de septiembre 2010 - 00:00
¿Qué hay detrás de los ataques a choferes?
Esta vez fue el turno de un conductor de la línea 505 al que, afortunadamente, se le pudo reimplantar el dedo.
Ante los sucesivos ataques a conductores de colectivos en la región, desde la Comisión Nacional de Víctimas del Transporte Público indicaron que se requieren de “medidas de seguridad urgentes” que pongan fin a los ataques a choferes, y pidieron que se investiguen el móvil de los hechos ya que “no hay evidencias de que busquen robar” y sospechan “que se podría estar beneficiando a interesados en la colocación de GPSs o cabinas para choferes”. “Faltan medidas que pongan fin a los ataques y robos en colectivos, y para eso es necesario que se implementen políticas serias de seguridad desde el Ministerio provincial”, indicó Miguel Lescano, presidente de la Comisión. Desde la entidad expresaron su repudio a los ataques que ha sufrido en la madrugada del lunes un conductor de la línea 354, en Florencio Varela, a quien dos personas le cortaron la falange de un dedo; y otro chofer en la noche del mismo día, esta vez en la línea 505, de San Francisco Solano, que también sufrió el corte de un dedo que finalmente lograron reimplantarle. “Para solucionar el tema se necesita voluntad política. Si las personas que hoy en día están a cargo de la fuerza policial, no pueden resolverlo, entonces que las cambien. Que cambien la cúpula policial, que cambien las autoridades distritales”, indicó Lescano que evaluó la colocación de cabinas de seguridad para los choferes y la instalación de GPSs como medidas “recaudatorias”. “En el caso de los ataques a los choferes, le pedimos a la justicia que investigue cuál es el móvil de los hechos. Nos llama mucho la atención que suelen ser ataques en el que los atacantes no se llevan ninguna dependencia, sino que buscan hacer daño. Desde hace dos años que venimos pidiendo que investiguen el tema, porque no descartamos que se trate de un modus operandi que se viene registrando para beneficiar a los sectores interesados en el negocio de la colocación de GPSs o cabinas para los choferes. De implementarse sería un negocio millonario y no nos llamaría la atención que estén atacando y lastimando a los choferes, como para impulsar la medida”. Lescano insistió en que “no somos los únicos que sospechamos que hay algo más atrás de todo esto. Los mismos choferes de colectivos temen que todo esto este orquestado. Estamos muy preocupados por la seguridad y en tal caso no sólo hay que proteger a los choferes, sino que también hay que pensar en todo el pasaje”. Cabe recordar que, en la noche del lunes, un grupo de jóvenes le cercenó un dedo a un chofer de colectivo luego de una discusión en San Francisco Solano, en el segundo incidente de las mismas características ocurrido en el sudeste del conurbano bonaerense, en menos de 24 horas.