Vecinos del barrio Santos Vega, de Quilmes Oeste, denunciaron la acumulación de aguas servidas que se registra sobre la calle Irala (324), entre Camino General Belgrano y Nilo, que además de impedir la libre circulación de los peatones, provoca olores nauseabundos y atrae insectos y roedores. Santos Vega es un barrio de casas bajas, calificado por el municipio como residencial. Sin embargo, los frentistas aseguran que las condiciones en las que se encuentra el barrio no son las más óptimas, ya que los problemas de desagües y cloacas son de larga data y cada año, sobre todo con la llegada de las altas temperaturas, el problema se agudiza ante los fuertes olores y el incremento de roedores. “Las zanjas están tapadas hasta el borde y eso hace que tengamos que vivir en las puertas de nuestras casas con aguas servidas. Esto se extiende sobre todo Irala (324). En la esquina de Camino General Belgrano e Irala hay una parada de colectivo que utiliza mucha gente y es insufrible estar ahí por los olores, además que hay días que está todo inundado por el agua inmunda, y los vecinos que vivimos acá tenemos que lidiar con las ratas y todos los bichos que trae la mugre”, indicó Margarita Bottini, vecina de la zona. Los días de lluvia, la calle se convierte en una “pileta” en la se torna imposible poder circular tanto a peatones como a automovilistas. Según los residentes, el agua suele permanecer varios días más, pasadas las precipitaciones, debido a que no tienen por donde drenar. “Queda todo inundado. Toda la calle y las veredas. Afortunadamente rara vez ingresa a las casas, pero cuesta salir porque no tenemos por donde caminar. Es una pileta de agua sucia. Lo que pedimos es que venga el municipio a limpiar las zanjas, a solucionar el problema de desagüe porque así claramente no podemos seguir”, indicó Bottini. Según indicaron los denunciantes, los reclamos ya han sido presentado ante el municipio, a través de la delegación comunal que se encuentra en Amoedo e Irala, pero “todavía seguimos esperando que vengan de una vez por todas a limpiar como se debe”. “Hace mucho tiempo, más de dos años, que una cuadrilla municipal no limpia los desagües. Entonces es lógico que los vecinos tengamos que lidiar con esto. Por más que nosotros nos preocupemos por barrer y tratar de sacar las ramas y la mugre, no es suficiente. Se necesita una limpieza que se realice seriamente y no lo hemos conseguido. Esperamos que alguien se haga eco de nuestro reclamo y se acerque a ver en qué condiciones está el barrio”, sostuvieron los frentistas. Además de la limpieza de los desagües, los frentistas reclamaron a la comuna que, por el foco de atracción que son las aguas servidas para los roedores e insectos, el barrio necesita de trabajos de desratización y fumigación. “Es que el calor atrae aún más a todos los bichos. Y otra vez está el problema del Dengue o todas las enfermedades que puedan originar las ratas. Al menos prevenir que el problema sea aún mayor”, indicaron los vecinos.