21 de julio 2010 - 00:00
Reclamo por la devolución de cupos para comedor
Se redujeron 140 cupos sin que hubiera una explicación.
La comunidad educativa de la Escuela Primaria Nro. 49, ubicada en Río Desaguadero y Santiago del Estero, en Ezpeleta, marcharon al Consejo Escolar de Quilmes con el fin de reclamar la devolución de más de un centenar de cupos por comedor. De acuerdo a lo indicado por fuentes gremiales, en la última semana redujeron en la escuela unos 140 cupos del comedor escolar sin mediar explicación. Las autoridades educativas decidieron volver a peticionar al consejo escolar una respuesta y la reincorporación del servicio de comedor para los alumnos que asisten al establecimiento provenientes de hogares donde las necesidades se hacen sentir. La semana pasada, la directora del establecimiento, Cristina de Gaetano, y el responsable del Servicio Alimentario Escolar, Miguel Torres, mantuvieron un encuentro tras la primera quita que les hacían a la escuela del cupo de comedor. Tras el encuentro, el servicio fue restablecido para los chicos, pero al regresar el lunes, en pleno receso invernal, la docente fue notificada de una nueva reducción. De acuerdo a lo indicado por Lidia Braceras, secretaria General del SUTEBA Quilmes, “en una semana volvieron a quitar los cupos y sólo les quedaron 80. Explicaciones y justificaciones claras, no hay ninguna. Se basan afirmando que en la escuela hay más cupos para comedores que alumnos, lo que es derribado por la directora al explicarle que en realidad es la escuela la que le da de comer también a 60 chicos que asisten al jardín”. Ayer nuevamente mantuvieron una reunión referentes del SUTEBA, directivos de la escuela y consejeros escolares. “Lo que aseguran es que el pedido por el cupo de comedor para el jardín lo deben hacer las autoridades del jardín y no la primaria. El problema es que mientras ellos se basan en un tema burocrático hay chicos que se quedan sin comer”. Braceras sostuvo que “a la escuela asisten chicos de barrios con muchas necesidades. Son chicos que pasan hambre, frío, duermen hacinados, no tienen abrigos. El problema es que pareciera que los funcionarios desconocen esta realidad o prefieren hacerse los desentendidos. Deberían restablecer los cupos y después regularizar los papeles y cuestiones burocráticas”.