La mujer esperó todo el domingo la llegada de su hija, hasta que la llamó por teléfono y descubrió que nunca había estado secuestrada.
La hermana de la supuesta víctima dialogó con Radio FMQ y aseguró: "Le advertimos millones de veces pero ella nos dijo 'esta era la voz de mi hija y me estaba pidiendo ayuda'. Hicimos la denuncia, como corresponde".
Asimismo, se quejó por la ola de inseguridad que azota a Quilmes. "Estamos cansados de vivir de esta manera, que nadie nos cuide. Este es un testimonio para que la gente esté alerta y no se dejen engañar", agregó la joven, quien aseguró que esa noche "hubo otros dos intentos de fraude, pero las víctimas lograron desentrañarlo".
Cómo prevenirlos
En lo que va del año, solamente en Capital Federal se denunciaron 600 secuestros truchos, un promedio de cuatro por día, por lo que se conformó un nuevo equipo de fiscales de instrucción preparados exclusivamente para combatir este tipo de maniobras.
Los delincuentes que se dedican a estos delitos primero se comunican telefónicamente con la víctima, por lo general en horas de la madrugada, y le avisan que tienen a un familiar suyo secuestro. Según explicaron, los falsos secuestradores suelen comenzar la conversación fingiendo llamar desde un hospital o una comisaría para obtener más información, que luego utilizan para hacer creer a la víctima que realmente tienen a su familiar.
Para evitar caer en este tipo de trampas, no se deben pronunciar nombres de familiares durante una conversación telefónica y, en caso de tener dudas, intentar comunicarse por celular con el supuesto familiar secuestrado, aunque los delincuentes le digan que no debe hacerlo.