La organización narco, integrada por residentes de la Villa 1-11-14 de Capital Federal, intentó dos veces recuperar el espacio que antes le pertenecía. "Vinieron un día, arrancaron el cartel que estaba en el frente e intentaron meterse. Pero los vecinos, estás vez con apoyo policial, volvieron a impedir que continúen con el oscuro negocio que regenteaban.
Elena es una de las vecinas que enfrentó cara a cara a los "tranzas" y les declaró que ya no tenían lugar en el barrio. "Sé que fue arriesgado, no medí las consecuencias por la adrenalina. Cuando a uno de ellos se lo estaban llevando en un patrullero, levanté el cartel del piso que habían sacado, lo miré y le dije: 'este es un lugar para los pibes, no para la droga'", relató la mujer, una de tantas vecinas que lucha para que los adolescentes del vecindario tengan un lugar dónde encontrarse y alejarse del consumo de drogas.