Los varones entre los 30 y los 39 años son los que más reconocen está disminución del deseo (24,1%), lo que según la especialista se explica porque en ese lapso se concentran más acontecimientos estresantes.
La investigadora portuguesa explicó que en ese período de sus vidas es cuando los hombres "se casan, tienen hijos, se divorcian o cuando realizan una mayor inversión en la carrera profesional".
En cambio, sólo el 10% de los mayores de 60 reconoció pérdida de interés sexual, seguido del grupo entre los 18 y los 29 años (16,7%), de 50 a 59 (21,4%) y de 40 a 49 (21,5%).
De acuerdo con la investigadora portuguesa, que realizó el estudio junto al Aleksandar Stulhofer (Universidad de Zagreb) y Bente Træen (Universidad de Olso), la crisis económica puede afectar la vida sexual masculina o encontrar en el sexo "la manera de aliviar el estrés que produce".
Para la experta, la banalización del papel del sexo en la sociedad es un un aspecto que condiciona muchos de estos factores, como la disminución del deseo en parejas de larga duración, razón también presente en el estudio junto a la masturbación excesiva o el uso de demasiada pornografía.
"El erotismo es lo que moviliza el deseo, es el motor y desaparece con la banalización del sexo.
Tenemos que 'reerotizar', poner más erotismo en nuestra vida individual y en nuestra relación de pareja", aconsejó Carvalheira aunque admitió que eso eso requiere un esfuerzo que "no es igual para todo el mundo".