La empresa recibió más de 90 demandas desde 2025 por casos de NAION.
La preocupación por la semaglutida ya había aparecido en investigaciones médicas. Un trabajo publicado en 2024 en JAMA Ophthalmology analizó registros de una clínica de neurooftalmología de Boston y encontró una mayor frecuencia de NAION entre pacientes que recibían semaglutida frente a quienes utilizaban otros tratamientos.
Entre las personas con diabetes tipo 2, se registraron 17 casos sobre 194 pacientes tratados con semaglutida, frente a seis entre 516 que recibían otros medicamentos. En el grupo con sobrepeso u obesidad, hubo 20 episodios entre 361 usuarios de semaglutida y tres entre 618 pacientes del grupo comparador.
Los investigadores calcularon una razón de riesgo de 4,28 para la cohorte con diabetes y de 7,64 para quienes tenían sobrepeso u obesidad. Sin embargo, remarcaron que el estudio era observacional, se realizó en una sola institución y tuvo una cantidad reducida de casos, por lo que sus resultados no permiten establecer que la semaglutida haya causado la afección.
Pacientes de Estados Unidos demandaron a Eli Lilly por presuntos casos de NAION asociados con medicamentos GLP-1
Otro análisis siguió durante dos años a más de 159.000 personas con diabetes tipo 2 que recibían semaglutida o tirzepatida. Se detectaron 35 casos de NAION frente a 19 en el grupo de comparación, aunque la incidencia absoluta continuó siendo baja.
La postura regulatoria también difiere según la región. En junio de 2025, la Agencia Europea de Medicamentos determinó que la NAION es un efecto adverso “muy raro” de la semaglutida y recomendó actualizar la información de Ozempic, Wegovy y Rybelsus. La frecuencia estimada es de hasta un caso cada 10.000 pacientes tratados.
Esa decisión europea alcanza a los medicamentos con semaglutida y no representa una conclusión regulatoria equivalente sobre la tirzepatida presente en Zepbound. En Estados Unidos, las etiquetas de estos tratamientos incluyen advertencias relacionadas con alteraciones de la visión asociadas a la retinopatía diabética, pero no identifican la NAION como un efecto adverso específico.
Reuters informó que Novo Nordisk sostiene que sus análisis de ensayos clínicos aleatorizados no detectaron un aumento del riesgo de NAION. Eli Lilly, por su parte, señaló que continúa evaluando los datos vinculados con cuestiones oftalmológicas y defendió la seguridad de sus tratamientos.
La Academia Estadounidense de Oftalmología recomendó que ante una pérdida repentina de visión se busque atención médica de inmediato. La indicación apunta a evaluar el cuadro con rapidez, sin realizar cambios en la medicación por cuenta propia.