05 de febrero 2017 - 00:00
El proceso creativo
La columna del Doctor Facundo Manes.
el proceso creativo

Durante mucho tiempo se pensó que la creatividad era una habilidad única que solo tenían ciertas personas elegidas. En la actualidad, entendemos que el talento creativo no solo no está reservado para unos pocos, sino que existe en todos los aspectos de la vida y es parte fundamental de todas las prácticas sociales. También sabemos que, como cada aspecto de la experiencia humana, la creatividad se origina en el cerebro. Es por eso que las neurociencias están intentando estudiar las bases biológicas de este fenómeno.

Si bien no hay una única definición de creatividad, podemos entenderla como la construcción de una visión novedosa u original sobre un problema. Muchas veces ese problema puede ser la forma en que representamos el mundo o la construcción de uno nuevo. Para abordar científicamente la creatividad resulta conveniente descomponerla así es posible entenderla más claramente. Se puede analizar el proceso creativo a partir de cuatro mecanismos principales.

La preparación es la primera etapa. Ningún creativo tuvo una idea genial sin haberle destinado muchísimo tiempo previo a pensamientos profundos y obsesivos sobre un tema determinado. De hecho hay más relación entre obsesión y creatividad que entre el coeficiente intelectual y creatividad. En otras palabras, en términos de creatividad, la inspiración es solo para aficionados. Es posible describir un segundo momento como el de la incubación. Muchos creativos explican que ellos tienen ideas nuevas cuando no están “pensando en nada”. Porque cuando estamos relajados, el cerebro continúa trabajando y afianza la información adquirida previamente.

Así llegamos a la iluminación. Existen básicamente dos maneras de resolver problemas: una manera lógica y una manera intuitiva. La actividad cerebral que se ve antes de que las personas resuelvan el problema con intuición es la activación de las áreas de imaginación y de asociación (estas áreas cerebrales hablan entre ellas). Lo que pasaría cuando estamos concentrados en encontrar una idea o una solución novedosa a algo es que no estamos permitiendo que trabajen en forma intensa las áreas que hacen nuevas asociaciones en el cerebro. Cuando se realiza el acto creativo, el cerebro estaría en un estado oscilatorio.

Esto quiere decir que se producen fluctuaciones rítmicas de un grupo neuronal o de una región de la corteza cerebral y también se genera un patrón de descarga rítmico de una neurona o un grupo neuronal. Y, por último, es el momento de la verificación de esa idea novedosa que acaba de nacer.