La especialista afirmó que "la gente quiere cambiar sin perder, pero siempre algo se pierde" y sostuvo que las sobreexigencias pueden ser buenas en algunas ocasiones para lograr objetivos "pero construye cárceles mentales que nosotros mismos las armamos".
Entonces, por ejemplo, si se conoce que no va a haber subtes, es preciso adoptar ciertas previsiones para tratar de llegar a la casa o al trabajo de la mejor manera posible.
"Es importante no tomar estos cambios como dramáticos, porque de lo contrario esa vivencia es registrada por el organismo como si se estuviera viviendo algo terrible", señaló el Dr. Roberto Sivak, médico psiquiátra y psicoterapéuta, coordinador del equipo de estrés postraumático en el Hospital Álvarez.
Para el médico, el hecho de vivir en alerta en estado permanente puede ser terrible para la persona y puede detonar en ella fobias, pánico y ansiedad generalizada.
Hacer ejercicio también es bueno. Actividades como el yoga y todas las que ahonden en la relajación pueden ser de ayuda para bajar los cambios y concentrarse en las cosas importantes de la vida.