El ejercicio en general tiene muchos beneficios. Y cuando se realiza al aire libre, ofrece aspectos saludables muy particulares. Los expertos en ejercicio nos dicen que en comparación con quienes se ejercitan en lugares cerrados, las personas que hacen ejercicio en ambientes naturales mostraron una mejoría en el bienestar mental, incluyendo un aumento de la energía, una mejor sensación de revitalización y mayor compromiso con la rutina.
Al mismo tiempo, muestran una disminución en sus niveles de tensión, confusión y depresión, así como mejor satisfacción en realizar las actividades al aire libre.
Por otro lado, quienes se ejercitan de esta forma presentan mayores probabilidades de volver a realizar la actividad.
Por lo tanto, una buena recomendación es aprovechar los días templados, antes de la llegada del invierno, para aprovechar y ejercitarse al aire libre lo más posible. Las opciones son muchísimas. Si la intención es ejercitarse a solas, ejercicios como caminar vigorosamente, correr, nadar y hacer bicicleta son excelentes opciones.
Si prefiere ejercicios en equipo, el fútbol, el basquet o el voley son buenas ideas. Si le gustan los ejercicios competitivos, puede optar por el tenis, el ping-pong y el badminton.
Y para realizar en familia, busquen actividades que sean del gusto de todos. Algunas opciones son: bailar, jugar fútbol en el jardín, salir a patinar, hacer yoga en el campo, jugar frisbee, escalar una montaña, salir de paseo en bicicleta, jugar voley. Lo importante es disfrutar al máximo de la actividad realizada al aire libre para lograr óptimos resultados.