Un estudio del Hospital de Clínicas detectó miopía en el 51,2% de los alumnos y advirtió sobre el impacto del uso de pantallas y la poca exposición al aire libre.
Un estudio del Hospital de Clínicas detectó miopía en el 51,2% de los alumnos y advirtió sobre el impacto del uso de pantallas y la poca exposición al aire libre.
Distintos estudios científicos advierten que cerca de la mitad de la población mundial podría padecer miopía para 2050. En Argentina, una investigación realizada entre estudiantes universitarios detectó que el 51,2% presentaba esta alteración visual, una situación que evidencia el crecimiento de los casos entre los adultos jóvenes.
El relevamiento fue realizado por especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre alumnos de la carrera de Medicina.
“La mitad de las miopías se desarrollan a partir de los 18 a 20 años de edad en nuestro medio. Lo que cambió es que casi se duplicó su prevalencia en las últimas décadas. En estudiantes universitarios, se incrementó del 30 al 50%”, señalaron los doctores Lidia Sarotto (M.N. 93.606), integrante de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas, y Rafael Iribarren (M.N. 50.014), participante del trabajo.
La miopía es una alteración de la visión que hace que los objetos ubicados a distancia se perciban borrosos, mientras que aquellos que están cerca pueden verse con claridad. Si bien suele comenzar durante la infancia y avanzar en los primeros años de vida, también puede aparecer entre los 20 y 40 años.
Entre las posibles causas del incremento registrado en los estudiantes, los especialistas apuntaron a la alta exigencia visual, vinculada principalmente al uso de dispositivos electrónicos, junto con una menor cantidad de tiempo destinado a actividades al aire libre.
Los resultados fueron presentados durante la reunión anual de la Asociación para la Investigación en Visión y Oftalmología (ARVO), uno de los principales encuentros científicos internacionales dedicados a la salud visual.
La investigación también permitió determinar que la miopía tuvo una mayor presencia entre las mujeres, quienes concentraron el 76,8% de los casos identificados. Los especialistas consideraron que este resultado podría relacionarse con una mayor dedicación al estudio y una menor exposición a espacios exteriores.
Los investigadores estudiaron además las rutinas y hábitos visuales de los participantes. En promedio, los estudiantes pasaban 15 horas por semana al aire libre, una cantidad que los profesionales consideran relativamente reducida.
A los antecedentes familiares se agregan otros factores, como el uso excesivo de la visión cercana y la escasa exposición a la luz natural, que podrían contribuir al aumento de la miopía observado durante los últimos años.
Los resultados refuerzan la necesidad de impulsar medidas preventivas relacionadas con hábitos cotidianos que pueden modificarse, entre ellas:
Permanecer al menos 60 minutos diarios al aire libre, equivalente a unas 14 horas semanales.
Mejorar la iluminación de los espacios donde se estudia o permanece habitualmente.
Reducir la exigencia de la visión cercana y modificar las técnicas de estudio.
Utilizar letra blanca sobre fondo negro en dispositivos, aunque todavía no existen evidencias concluyentes sobre su efecto preventivo.
Hacer descansos frecuentes durante las tareas que requieren mirar de cerca.
Usar de manera regular los anteojos u otras correcciones ópticas indicadas por los especialistas.
Realizar una consulta oftalmológica ante cualquier dificultad para observar correctamente.
El trabajo estuvo a cargo de un equipo conformado por Lidia Sarotto, Florencia Bugosén, Delicia Concepción Torrent, Carolina Pereyra y Rafael Iribarren. Para el relevamiento se evaluó a 295 estudiantes de la Facultad de Medicina de la UBA, con una edad promedio de 27 años, mediante cuestionarios y controles oftalmológicos.