La naturopatía entiende al ser humano como un sistema en el que cuerpo, mente y emociones actúan en consonancia, interactuando de manera permanente. Lo observa como una unidad. Para la naturopatía no hay enfermedades sino personas proclives a enfermar a costa de hábitos de vida poco saludables, a ambientes contaminados, a malas alimentaciones, entre otras razones. A distancia de lo que generalmente se considera, la naturopatía puede trabajar de manera complementaria con la medicina convencional, ya que intenta activar el sistema y la fuerza de autocuración interna que cada persona posee, a través de métodos naturales. De este modo, ayuda a eliminar del organismo sustancias nocivas y perjudiciales, y proporcionar sustancias útiles y saludables. Los recursos que se utilizan para que el cuerpo sane desde la naturopatía, son el ejercicio, la respiración, la alimentación saludable, el agua, el sol, la meditación, el contacto con la naturaleza, y otras terapias complementarias como masajes, drenajes linfáticos, yoga, acupuntura, Reiki, aromaterapia, entre otras. A partir de esto podemos decir que la naturopatía promueve un estilo de vida, una mirada holística respecto de la salud o el bienestar integral del ser humano. El interés de la naturopatía está en el tratamiento preventivo y en las terapias naturales más que en un enfoque sintomático de la curación.