Solemos hablar de los beneficios del ejercicio para luchar contra el sobrepeso y la obesidad. Además de ser la mejor herramienta para quitarse -o evitar que se instalen- los kilos de más, la actividad física posee muchas otras capacidades terapéuticas.
Si bien la lista es bastante larga, los últimos aportes científicos que corroboran el impacto de estar en movimiento en la salud se pueden resumir de la siguiente manera:
Desde hace ya varios años se sabe que el ejercicio fortalece el sistema inmunológico, de manera de volverlo más activo en su lucha contra las enfermedades en general, pero no estaban claros los mecanismos detrás de esto. Ahora, un estudio preliminar liderado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Nebraska (Estados Unidos), demostró que cuando los pacientes con cáncer realizan tres meses de ejercicios luego de haber finalizado las sesiones de quimioterapia, su sistema inmune se remodela de tal manera que le permite defenderse mejor de futuras recaídas oncológicas.
Los científicos determinaron que tras 12 semanas de seguir un plan de ejercicios, las células encargadas de defender el organismo -específicamente, los linfocitos T- pasaban de una forma senescente (típica de organismos envejecidos y poco efectiva para combatir la enfermedad), a otra "naif", capaz de hacer frente a tumores e infecciones.
"Lo que creemos es que con la actividad física estructurada los pacientes logran deshacerse de las células T ineficientes para dejarles un lugar a las células T más eficaces", manifestó Laura Bilek, la investigadora que encabezó este estudio.
Mejora el equilibrio y la movilidadInvestigadores del Instituto Karolinska de Suecia observaron que ratones diseñados para ser especialmente musculosos tenían niveles más elevados de una enzima llamada KAT (que neutraliza la acción de la kineurina) que ratones normales. Publicado en la revista "Cell", el estudio demostró, en animales, que los músculos actuarían como el riñón o el hígado, purgando las sustancias dañinas del cuerpo y manteniendo el cerebro más sano.
La expectativa de vida se ha extendido muchos años en medio siglo y, para que esos años sean vividos con calidad, el ejercicio físico es un aliado imprescindible e impostergable.