La carrera de Jorge Airali, vecino de Monte Chingolo que se desempeñó durante 21 años como miembro de la Policía Federal, tuvo varios momentos destacados. Desde su ingreso, realizó 3 partos y salvó a una mujer de 70 años que intentaba suicidarse.
El acto heroico, que se engrandece con sólo saber que Airali no sabe nadar, ocurrió el 5 de mayo de 1984 cuando se arrojó al Riachuelo y que casi muere en el procedimiento. El hecho tomó tal trascendencia, que hasta el presidente Raúl Alfonsín lo condecoró tiempo después.
"Yo estaba a unos metros de ahí, en Pedro de Mendoza y Vieytes, cumpliendo tareas de tránsito, cuando dos muchachos de traje se acercaron informándome que una señora se había arrojado al Riachuelo. Yo no sé que pasó pero no pensé. Corrí, me saqué el uniforme y me tiré", recordó Airali.
Pero el acto heroico se volvió más relevante ya que, tras arrojarse, el agente quedó atrapado por una estructura metálica en el fondo del río. "Estoy seguro de que era uno de esos karting de juguete. No me pude zafar hasta que hice fuerza con uno de los durmientes y salí. Me tiraron una soga y nadé, no sé cómo, hasta la señora. Después me arrastraron hasta la orilla donde pude subirla, no sé tampoco cómo, porque tenía sólo una mano libre", agregó.
El vecino reconoció que siempre tuvo miedo, y se justificó ante sus superiores cuando lo fueron a interrogarlo al Hospital Churruca, donde pasó 24 horas en desintoxicación. Les expresó: "Cómo no lo iba a hacer. Podría la madre de cualquiera de nosotros".
Medalla al MéritoDada la relevancia del acto, Airali fue reconocido con la entrega de una Medalla al Mérito, un Pasador de Ceremonias y un diploma al Mérito en Funciones. "Siempre digo lo mismo, la medalla me sirvió para venderla y pagar mi casa. El diploma es un recuerdo. No sé por qué lo hice, pero lo volvería a hacer", aseguró.
También orgulloso, Airali conserva el recuadro que DIARIO POPULAR le dedicó al día siguiente. "Muchos amigos se enteraron por el diario", recordó sonriente.
En su época de uniformado, Airali realizó 3 partos estando en servicio, y el vecino de Chingolo es uno de los más activos miembros de la comunidad. "Siempre que puede nos da una mano. Está atento y es muy colaborador. Nosotros decimos que los héroes no siempre están en las historietas, a veces están a una vereda de distancia", aseguró Lorenzo, vecino y amigo de Airali.