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07 de octubre 2014 - 18:54
Brian Arena, la promesa del futuro en Victoriano
El mediocampista disfruta de un momento de ensueño con el Celeste de Valentín Alsina y confía en seguir creciendo luego de su etapa de formación como futbolista. “Aprendo mucho”, señaló el protagonista.
Más allá de que a Victoriano Arenas no le está yendo bien en el actual torneo de Primera D, dentro de su plantel tiene jóvenes figuras de gran proyección. Uno de esos casos es representado por el volante Brian Arena, quien luego de una etapa de afianzamiento y de no jugar de entrada se ha ido ganando un lugar entre los once que dirige Omar Gauna, y poco a poco va mostrando un nivel que ilusiona. Conozcamos entonces la historia de este pibe que llegó al club el año pasado, y su figura empieza a trascender luego de cada desafío.

Sobre sus inicios, contó que nació el 24 de junio de 1993 y comenzó a jugar a los 6 años en el club de Baby del barrio, “hasta que años más tarde Roberto Madoery me llevó a Lanús, donde arranqué mi carrera en cancha grande”. Respecto del puesto en el que se inició, recuerda que “en ese entonces jugaba de marcador de punta derecho, en el Granate estuve 2 años en los que cambié de ubicación y pasé a jugar de volante por el ida y vuelta que tenía”.

Como en muchos casos, no todo es color rosa en la vida de un futbolista amateur, y por ello, la historia de este protagonista tuvo un giro: “por problemas económicos y no poder viajar hasta Lanús, me fui a probar a Temperley y recuerdo que me probé de delantero, jugando como puntero derecho”. Pero las dificultades seguirían, según relata: “Estuve solamente un año, y como se cambió el lugar de entrenamiento y yo era chico, no pude ir más, por lo que estuve tres meses sin jugar cuando mi papá se encontró con un director técnico que tuve en Lanús, Roberto Farza, quien me volvió a llevar a ese equipo”.

Corría por entonces 2005, y la mano comenzó a cambiar: “Sí, con Farza primero, y en 2006 con Néstor Calviño, logramos un campeonato y pude anotar 27 Goles en 21 fechas”.

“Es así”, reconoce y agrega que “en 2012, con Ariel Vaca como entrenador, alterné siempre, estuve cinco partidos de titular y luego banco de suplentes, y aunque no marqué goles aprendí mucho”. Tuvo muchos entretelones la carrera de este volante que ahora sí, parece haber asentado definitivamente, en esta caso en el CAVA, donde ya está demostrando sus condiciones.