Según señalan algunos vecinos del barrio que también concurren a las actividades parroquiales, "las personas que ocupan el predio en la actualidad no son las mismas que ingresaron por primera vez" y sostienen que "no está del todo claro cuán lícito es el modo de vida que llevan".
Desde la comunidad, han decidido no realizar manifestaciones sobre el hecho por respeto a las necesidades que padecen los ocupantes. Sin embargo, una de las voces autorizadas para expedirse al respecto aseguró: "La causa la tiene la Fiscalía y estamos a la espera de la determinación que allí se tome". "Es una lástima porque podríamos haber llegado a un acuerdo entre todos", expresó un vecino.