El trueque está regresando de a poco, ya hay un grupo que se apresta a reunirse los fines de semana en un espacio cercano a la estación de Monte Chingolo, en Lanús Este, pero ya existe un “trueque digital” donde hay unos 23.700 vecinos compartiendo la modalidad de encontrarse en un espacio de la zona Sur.Llevar la mercadería hasta que no quede nada, es el lema una vez más del trueque que se convierte en una nueva forma de supervivencia como en la crisis de 2002. Pero faltan detalles, no se habla esta vez de un vale como medio de cambio o de dinero.
Iniciativa de una vecina
La idea nació a partir de la movida de un grupo de vecinos en Monte Chingolo, lo motorizó una mujer con experiencia vivida en 2001 y 2002, habló con sociedades de fomento de la zona, interesó a otros vecinos y consiguió que cada uno pague 10 pesos para poder tener servicio de baño en un sector cercano a la estación de Chingolo, además de extender la energía eléctrica y contar con agua caliente para jornadas gélidas. Pero todavía no confirmaron el lugar.La convocatoria de “trueque y venta de usado”, tal como se anuncia por ahora en redes sociales, se va a dar en poco tiempo más.
En Lanús Oeste, existe una especie de venta de garaje -sábados desde el mediodía- en la plaza Restituto Caraza, a una cuadra del bajo nivel, pero no es un trueque propiamente dicho, aceptan trocar si les conviene. Pero no es lo común.
“Hay muchas personas que no llegan a fin de mes, y como no les alcanza la plata se arreglan intercambiando las cosas que tienen sin utilizar por mercadería”, explicó Micaela Abruscia, la creadora del grupo “Trueque sólo por mercadería Monte Chingolo”.
En el caso de “Trueque sin dinero, sólo alimentos” que abarca también a vecinos de Villa Fiorito -lindante con Lanús Oeste-, son casi 2 mil la personas conectadas que establecen sus propias reglas como que “tiene prioridad el primero en comentar la publicación” o que “quien arregle canje y no cumpla hasta tres veces, queda eliminado”.