El cálculo daba que con siete puntos en las tres últimas fechas Arsenal quedaba fuera de todo problema por el descenso. Y tras la derrota ante Godoy Cruz, en Sarandí, se redujo a cuatro tal chance. Pero a la luz de los resultados sellados el miércoles, la igualdad 2 a 2 en cancha de Quilmes le dio a la gente del Viaducto el alivio total. Todo cambió, entonces, en torno al itinerario pautado para el desafío de la última fecha con Tigre. Es que el plantel tuvo día libre y retomará este viernes a las 10 el trabajo pensando en el partido estipulado, en principio, para el lunes.
Así la situación, los dirigentes de ambos combinados y representantes de la AFA evaluaban primero el horario del cotejo -que dirigirá Fernando Espinoza- porque, habiendo salido de la lista de los equipos que pelean por no bajar a la B Nacional, se especulaba también trastocarlo para el fin de semana y adelantar así las vacaciones de los planteles.
Satisfacción
Por otro lado, si bien el miércoles hubo jugadores que se reunieron bien tarde y algunos de barrios cercanos se acercaron al club para festejar la salvación total, los llamados telefónicos y mensajes de texto coparon los móviles de toda la plantilla del Viaducto.Uno de los que se manifestó por redes sociales fue Claudio Corvalán, que se mostró “agradecido a todos por el esfuerzo, principalmente a los compañeros que dejaron todo en la cancha”. “Objetivo cumplido, Arsenal es de Primera”, enfatizó.
Y no se olvidó de su familia “por el apoyo incondicional de siempre, en las malas y las buenas ”, y tampoco del hecho personal de su segundo hijo que está en camino, pues “Bauti viene con un pan bajo del brazo”.
Juan Francisco Brunetta, en tanto, narró en Twitter que “no era nada fácil entrenar y vivir ante una situación tan fea de pelear el descenso”. “Lo sacamos entre todos, estoy muy feliz y ahora vamos Arsenal más que nunca”, resaltó.
Federico Milo, autor del segundo tanto ante Quilmes -tercero en cinco fechas-, señaló lo siguiente: “Gracias a todos por el esfuerzo, compañeros, cuerpo técnico, dirigentes y la familia de la cocina. El Arse es de Primera y de Primera no se va”.
Del partido ante el Cervecero, las opiniones fueron coincidentes entre Leonardo Rolón y Juan Sánchez Sotelo. ¿Por qué? “No pudimos aguantar el marcador estando dos veces arriba”, al tiempo que mucho antes de saberse que el Celeste y Rojo se salvaría definitivamente, Humberto Grondona había anticipado que “el punto va a servir de mucho”, como si tuviera la calculadora preparada.