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14 de septiembre 2017 - 20:54
Entre la bronca copera y el desafío doméstico
Después de la derrota en la Libertadores a manos de San Lorenzo, el Granate mira de reojo el cotejo por el campeonato local con Independiente en Avellaneda, en el que usará mayoría de suplentes.

La dura derrota a manos de San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro generó bronca en el seno del plantel de Lanús, que observa complicado el panorama en la Copa Libertadores. Sin embargo, el calendario no da tregua y ya se piensa en el campeonato doméstico, pues mañana habrá que aparecer en escena para chocar con Independiente en Avellaneda, en el marco de la tercera jornada de la temporada.

Y allí se aguarda por la utilización de mayoría de habituales suplentes y algunos juveniles, como sucedió contra Boca en el traspié por la mínima diferencia del domingo pasado en la Fortaleza de Guidi y Arias.Aún así, todavía no está definida esa formación, pero se prevé similar a aquel partido con el Xeneize, dándole descanso a los titulares para lo que será la revancha del certamen continental del próximo jueves, de local.

Por lo pronto, quien tomó la palabra por estas horas luego de lo que fue el 2 a 0 en contra frente al Ciclón fue el técnico Jorge Almirón, que lamentó el tanteador, pero reconoció que el Granate “está en condiciones de poder revertir del resultado”.“Nos enfrentamos a un rival que se defendió bien, que hizo una presión muy baja y nos supero bien atrás. Nos siguió la iniciativa y cuando llegábamos hasta los tres cuartos de cancha, no tuvimos precisión”, analizó.

Y agregó: “La realidad es que los dos goles fueron errores propios. Fue un adversario que aprovechó las situaciones que tuvo porque en la primera facilitamos el gol y el penal también vino de una jugada que era totalmente controlable”.Aún así, se ilusiona. “Falta la vuelta, sé que es difícil pero así como ellos nos ganaron de local, nosotros podemos revertir el resultado en nuestra casa”, cerró.