Es la primera vez que esa Unidad Fiscal acusa por delitos sexuales en el requerimiento de elevación a juicio, aunque en otras causas pidió ampliar la imputación por esos hechos ya en la instancia de los debates orales y públicos. En este aspecto de la acusación, reseñaron los testimonios de víctimas sobrevivientes y de otros testigos de diversos hechos para señalar finalmente que "la violencia sexual fue parte del conjunto de crímenes cometidos en el CCD".
Entre los represores imputados en la causa se cuentan el ex director general de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Osvaldo Etchecolatz; el ex médico policial Jorge Antonio Bergés y el ex segundo jefe de la división Delitos contra la Propiedad, en cuya sede funcionaba el centro clandestino, Enrique Augusto Barre.
Entre los militares que llegarán a juicio se destaca el ex integrante del Destacamento 101 de Inteligencia de La Plata Ricardo Luis Von Kyaw, quien permaneció prófugo hasta quefue deportado de Panamá cuando las autoridades de ese país lo descubrieron con documentación falsa.
También serán juzgados el ex subjefe del Comando de la Subzona 11 Héctor Humberto Gamen, el jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada Federico Minicucci y los integrantes de la inteligencia militar Miguel Ángel Amigo, Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda y Ricardo Armando Fernández.
En igual situación se hallan los ex oficiales de inteligencia Gustavo Adolfo Cacivio, Jorge Héctor Di Pasquale, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos del Señor Hidalgo Garzón, Anselmo Pedro Palavezzati, Emilio Alberto Herrero Anzorena y Antonio Herminio Simón.
El Pozo de Banfield funcionó en la localidad bonaerense del mismo nombre, en el partido de Lomas de Zamora, en un edificio que fue sede de diversos organismos de la Policía provincial, entre ellos la Brigada de Investigaciones y las divisiones de Investigaciones, Seguridad e Inteligencia.