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03 de septiembre 2015 - 19:29
Hazaña de Ale Rodríguez en el circuito de Buenos Aires
El piloto de Remedios de Escalada, que inició la travesía en el fondo a partir de la rotura del motor de su coche en la serie previa, vio la bandera a cuadros en el sexto puesto. Fue su mejor actuación en el año.
Luego de un fin de semana en el que se multiplicaron los problemas, el piloto Alejandro Rodríguez concluyó el domingo con una sonrisa al sellar su mejor actuación en la temporada de Amigos Fiat 1.4. El estandarte de Remedios de Escalada, que debió largar en la última colocación de la grilla en la final por un inconveniente en el motor de su auto durante la serie previa, cerró el circuito con un sexto puesto que certificó el avance considerable en la pista a lo largo de la travesía en el Autódromo Juan y Oscar Gálvez de Buenos Aires, donde el triunfo correspondió a Javier González.

En el marco de la sexta jornada de la campaña, y con una condiciones climáticas ideales en el Coliseo de la especialidad del mundo de los fierros, con sol pleno y sin nubes a la vista, el desafío fue total para el oriundo de la región.

Los días previos marcaron dificultades al por mayor. ¿La razón? Hubo rotura de motor en la tanda del sábado y eso implicó un desgaste importante tanto para el protagonista como para todo su equipo, Sosa Competición. en pos de solucionar el drama.

Sin embargo, se logró el objetivo y pudo salir al trazado en la clasificación, firmando un 16to puesto. ¿Quedó todo allí? No. El motor renovado falló en la serie previa a la carrera definitiva. "Ahí es cuando uno se bajonea, da por culminado el fin de semana y se replantea todo", señaló Rodríguez. Pero, salió a la luz "la garra y el corazón del equipo para resolver el problema rápido y en una hora, con otro motor, salir al ruedo".

Y dio sus frutos el esfuerzo. El escaladiense, que largó en el puesto 31, desde el fondo, construyó un recorrido a pura maniobra para ir pasando rivales y, a su vez, aprovechar despistes ajenos para colocarse en la vanguardia. La bandera a cuadros la vio en el séptimo puesto pero, debido a una infracción técnica de un competidor que venía delante suyo, logró avanzar un casillero más.

Así, emoción mediante, tanto Rodríguez como su equipo desataron el desahogo final al sellar la mejor actuación del año. "Quiero agradecer a todo el equipo por el trabajo increíble que realizó a lo largo de este fin de semana. Y cuando hablo de increíble son muchos los sentimientos que representa", afirmó. 

Y agregó, ya con la mirada en su familia: "Están siempre así sea en las cosas más inverosímiles". Aunque, más allá de sus padres, Horacio e Irma, el piloto valoró el aporte de su hermano, Guillermo, que lo guió desde los boxes vía intercomunicador a lo largo de la carrera. "Me dio tranquilidad en los momentos complicados", afirmó.