Así la situación, desde la dirigencia deberán decidir si van por un reemplazante o utilizarán los servicios de su habitual suplente, Esteban Andrada, de escaso rodaje durante los últimos meses.
Se trata de un golpe duro para las ilusiones del Granate, especialmente porque el Mono es una de las piezas claves del plantel y elemento vital para el sistema establecido de salir jugando por abajo expuesto por el entrenador Jorge Almirón.
Para colmo, el combinado de la región tendrá triple competencia durante el primer semestre de 2017, pues, al plano internacional y local se agrega la final de la Supercopa Argentina con River, a afrontarse en febrero.
Hacia delante
La baja se percibe sensible con miras, fundamentalmente, a la Libertadores, de la que el Granate recibió noticias hace un puñado de horas. Fue al dar a conocerse los rivales de turno, con el correspondiente calendario en la ronda inicial.
Es que Lanús integrará el bloque 7. Debutará en marzo, tras las fases de repechaje, con Nacional de Uruguay en la Fortaleza de Guidi y Arias, mientras que la primera presentación a domicilio será en Brasil, contra el Chapecoense. Luego será el turno de recibir al Zulia venezolano.