Más amplio
Asimismo, el gustito por las aguas abiertas apareció por recomendación de un entrenador que tuvo en el Cervecero: "Para 2005 empecé a competir en San Pedro y no paré. Llevo cruzado seis veces el lago Nahuel Huapi y el estrecho de Gibraltar. De hecho en 2011 me convertí en el primer latinoamericano en cruzar el Lago Ness, además de haber participado en pruebas en lagos, ríos y mar en Uruguay, Bolivia y Escocia", contó.
Recientemente logró 18 medallas entre las competencias de Mar del Plata y Uruguay de Pileta, aunque ahora le apunta fuerte al calendario de aguas abiertas, actividad con la que aprendió a valorar el sentir los beneficios del agua fría: "Se duerme mejor, te duelen menos las articulaciones, y de hecho mejora la circulación. Me ayudó mucho, por ejemplo, el nadar en aguas heladas como las del Nahuel Huapi, fue una experiencia fabulosa".