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20 de octubre 2014 - 20:45
Omar Pineda, nadador de estilo completo
El quilmeño residente en Wilde muestra sus virtudes en la categoría Master e hizo un repaso de su notable carrera, en la que consiguió más de 500 podios a lo largo y a lo ancho del país, además de consagraciones en el exterior.
El nadador quilmeño residente en Wilde Omar Pineda participará a partir del miércoles y hasta el domingo del Sudamericano de Natación en Pileta en Mar del Plata, donde tratará de demostrar por qué es el mejor en la categoría Master, que le dio más de un centenar de medallas, trofeos y reconocimientos.

De visita por este medio, el protagonista, quien representa al Quilmes Atlético Club a nivel federado, manifestó que quiere unir las Islas Malvinas a nado e hizo un repaso de su extensa trayectoria, que le brindó más de 500 podios, con sus 62 años, en los que se destaca desde hace ya una década en aguas abiertas también, disciplina que abrirá su calendario el 1º de noviembre con la Prueba de Baradero de nueve kilómetros.

"Empecé a nadar cuando tenía 12 años en el Club Don Bosco de Quilmes, donde sigo hasta la actualidad. Descubrí mi pasión por el agua cuando mis padres me llevaban de vacaciones a las Sierras de Córdoba, donde me gustaba mucho quedarme horas nadando. Ya cuando fui más grandecito, mi papá me apuntó a practicar cada vez que descansáramos en Mar del Plata, para adquirir más ritmo", relató el estandarte, dueño de un estado físico envidiable.

Pese a que con tan corta edad Pineda era amo y señor de la pileta quilmeña, su carrera como nadador se disparó después de los 40, cuando se dedicó de lleno a este deporte. "Hay un parate importante en mi vida cuando terminé el secundario y decidí estudiar la tecnicatura electromecánica. Me dediqué a trabajar y la natación la dejé como un hobby, hasta 2004, cuando probé en pileta y empecé a cosechar éxitos", destacó el notable deportista, que entre otros logros, fue varias veces campeón en los 200, 400 y 800 metros en todos los estilos, sea crawl, pecho, mariposa y hasta combinados.

Más amplio

Asimismo, el gustito por las aguas abiertas apareció por recomendación de un entrenador que tuvo en el Cervecero: "Para 2005 empecé a competir en San Pedro y no paré. Llevo cruzado seis veces el lago Nahuel Huapi y el estrecho de Gibraltar. De hecho en 2011 me convertí en el primer latinoamericano en cruzar el Lago Ness, además de haber participado en pruebas en lagos, ríos y mar en Uruguay, Bolivia y Escocia", contó.

Recientemente logró 18 medallas entre las competencias de Mar del Plata y Uruguay de Pileta, aunque ahora le apunta fuerte al calendario de aguas abiertas, actividad con la que aprendió a valorar el sentir los beneficios del agua fría: "Se duerme mejor, te duelen menos las articulaciones, y de hecho mejora la circulación. Me ayudó mucho, por ejemplo, el nadar en aguas heladas como las del Nahuel Huapi, fue una experiencia fabulosa".