Los vecinos de Lanús Este que residen en las inmediaciones de la entrada principal del cementerio, manifestaron "estar preocupados" porque en lo que fue una fábrica de mosaicos y baldosas hoy se ven movimientos por las noches. Y recordaron que hace un tiempo ocurrió una violación y los mismos habitantes del barrio fueron los que auxiliaron a la joven.
Hace no más de dos décadas, la planta funcionaba a pleno en General Pico, entre Roma y Aguilar, a sólo 100 metros de la necrópolis. Sus 30 metros cuadrados han quedado descubiertos y abandonados. "En los primeros años sólo originaba actos de vandalismos, roturas de vidrios y pintadas de aerosol, pero hace unos años comenzaron a aparecer autos robados en la entrada", relató Liliana.
En tanto, con la colaboración de un vecino de Los Ceibos que pasaba con su carro y una vecina que vive junto al predio, lograron interrumpir una violación que se estaba llevando a cabo en el galpón abandonado de la fábrica fantasma.
Los vecinos realizaron reclamos a la comuna y ante las autoridades de la comisaría de Villa Barceló, ya que por las noches se escuchan golpes y corridas. Aseguran que también hubo disparos.
"Ahora nos dijeron que la fábrica fue comprada. Algunos dicen que lo hizo Tarsa (propietarios de la línea 100) y otros dicen que la compró una fábrica de y aberturas. Pero lo real es que aún queda parte de terreno desocupada y sin vigilancia", precisó la vecina.
Muchos vecinos que convivieron toda la vida con los robos en torno al cementerio- en búsqueda de placas de bronce para ser revendidas como metal- aseguran que el depósito de la fábrica ha servido de "aguantadero" y que "las autoridades municipales, siempre estuvieron al tanto de lo que ocurría".